usuario
clave
iniciar sesión
regístrate
Portada
Canales
Apple
Blackhats
Ciencia
Comunicación
Curiosidades
e-Administración
Empresas
Eventos
Hardware
Nombramientos
Seguridad
Software
Software Libre
Telefonía
Videojuegos
Wireless
El Periódico
Blogs amigos
Editorial
Entrevistas
Gadgets
Minijuegos
Perfiles
Tags
Top noticias
Videorreportajes
Webcómics
MiFlecha
Blogs
Imágenes
Videos
Servicios
Boletines
Contactos
Formación
Tienda
Viviendas
Comunidad
Encuestas
Foros
Emails de los lectores
Chat
Viviendas
Acción:
Comprar
Alquilar
Alquiler opción compra
Alquiler de vacaciones
Obra nueva
Propiedad:
Viviendas
Negocios
Terrenos
------------------------------
Pisos
Casas
Apartamentos
Dúplex
Estudios
Chalets
Villas
Bungalows
Garajes
------------------------------
Locales
Oficinas
Naves
Edificios
------------------------------
Parcelas
Fincas
Solares
Provincia:
Madrid
Barcelona
Valencia
Alicante
Málaga
Sevilla
------------------------------
Álava
Albacete
Almería
Asturias
Ávila
Badajoz
Baleares
Burgos
Cáceres
Cádiz
Cantabria
Castellón
Ceuta
Ciudad Real
Córdoba
Cuenca
Girona
Granada
Guadalajara
Guipúzcoa
Huelva
Huesca
Jaén
La Coruña
La Rioja
Las Palmas
León
Lleida
Lugo
Melilla
Murcia
Navarra
Orense
Palencia
Pontevedra
Salamanca
Segovia
Soria
Tarragona
Tenerife
Teruel
Toledo
Valladolid
Vizcaya
Zamora
Zaragoza
Patrocinado por:
Tienda
Boletín semanal
Email:
Boletines publicados
Foros
General
Papelera de Reciclaje 2009
¿Quieres saberlo todo sobre Hacking?
mmm busque una historia y se llama
LOS CUATRO PUENTES
Rebeca tenía dos abuelos a los que adoraba, pero ahora están muertos. Y sobre ellos es la historia que os voy a contar.
Un día el abuelo falleció y la abuela quedó como un alma en pena vagando por la casa que habían compartido tantos años en amor y armonía. Aún tenía familia por supuesto, pero no era lo mismo. La abuela tenía mucha confianza en Rebeca, tanta que terminó confesándole algo que le ocurría: soñaba con su marido muerto.
"Hay cuatro puentes, y al final de los puentes está él, alargando la mano para que vaya con él".
Pasaron los días y los meses, y una noche fue Rebeca la que tuvo un sueño extraño:
Era pequeña y entraba a un ascensor con su abuela. Iban cogidas de la mano y el elevador ascendía pisos y pisos. Una especie de viaje sin retorno puesto que el ascensor no era familiar para Rebeca. No sabía cuántos pisos habían ascendido cuando, de pronto, el ascensor se paró y se abrieron las puertas.
La abuela soltó la mano de Rebeca y salió. Ella trató de avanzar pero su abuela le dijo: "No, tú no vienes conmigo". La abuela le sonrió en su sueño y aquí terminó todo.
Cuando Rebeca se despertó por la mañana su abuela había fallecido la misma noche. En el sueño se había despedido de ella.
Y me preguntaréis, ¿qué tienen que ver los cuatro puentes en esta historia? Cada puente es un mes. La abuela falleció cuatro meses después que su marido, o sea, cuatro puentes después... y recordad que ya os lo decía ella en su sueño: al final de los cuatro puentes, su fallecido marido le tendía la mano.
Este topic está muy interezante XD.
LA SAYONA:
Una noche un hombre se escapó para encontrarse con su amante, en medio del camino se sorprendió al ver que ella venía a su encuentro, aunque le extrañaba su caminar tambaleante. Corrió detrás de ella, pero al llegar a su casa la mujer siguió de largo.
El hombre desconcertado le dijo: Pero bueno, ¿Qué pasa? Cuando volteó, se encontró con una mujer blanca con cara de muerte, dientes afilados como hachas y unas enormes uñas como garras. Salió corriendo hacia su casa y el ánima lo persiguió con los brazos abiertos para estrecharlo.
El hombre logró escapar y al llegar a su casa, se encontró con su suegra despierta, quien al verlo tan agitado le preguntó:
Mijo ¿Y a ti qué te pasó?
¡Qué buen susto me llevé! Salí un momentico a orinar y me salió esa mujer…
¡Ay mijito, tú como que le estás montando los cuernos a mi hija! Déjese de eso, yo que se lo digo…
El hombre asegura que tras esa experiencia no le quedaron mas ganas de volver a engañar a su mujer.
Por lo tanto, es mejor que aquellos hombres que disfrutan engañando a su pareja, se lo piensen bien antes que se le aparezca LA SAYONA que tiene la particularidad de desdoblarse, es decir, puede aparecer como un perro o un lobo.
la segunda regla ya no la cumpli xD
LAS LUCES
Esta historia me la contó una chica de unos 16 años,
y no le sucedió a ella, sino a su madre, una española
que emigró a Alemania para buscarse la vida, teniendo
que alquilarse una casa con su joven esposo que apenas t
enía comodidades. Eso sí, tenía visitantes misteriosos.
Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada
que mantenía abrazada mientras trataba de descansar
después de tantas horas de trabajo. Le asustó, cierto,
pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento
el que la hacía tener alucinaciones auditivas. Los rasguños
en la cama no son tan inhabituales ¿no?. Muchos los hemos
oído. Son visitantes que quieren comunicarnos que "están
ahí también, que no estamos solos".
La joven vivió con esa extraña experiencia unos días
y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo
terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido
estaba afeitándose en el cuarto de baño, y de pronto unas
lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas,
blancas azuladas y brillantes, comenzaron a salir de debajo
de la cama. Subieron, ascendieron hasta ponerse encima de
ella, y bailaron. La chica las miró estupefacta, tragó saliva
y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde
salían? ¿Qué las producía?
Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos
más bruscos, y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica
notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la
golpeaban y estampaban contra las paredes... Gritó, y su
marido se cortó con la gillette. Cuando él iba a salir la puerta
del cuarto de baño se cerró de golpe. La joven española
emigrante sufrió una paliza que la dejó destrozada, y no
pudo hacer una denuncia, porque en qué comisaría de
policía iban a escuchar semejante historia sin echarse a reir.
No volvió a ocurrirle porque volvió a España entre lágrimas y
terrores.
Durante años jamás contó la historia, y cuando lo hizo, fue
para contárselo a su hija -mi confidente-, quien me confesó
que su madre no podía hablar del tema sin echarse a llorar y a temblar.
No es para menos. Su hija también lloró al contármelo
Tópic Repetido Este es el original por lo tanto cerrado