Este será un artículos de curiosidades sobre Steve Jobs, nos remontamos a principios de los años 80 y escuchamos la historia de Andy Hertzfeld, el cual nos cuenta cómo fue el proceso de la creación del chasis del Macintosh.
orría marzo de 1981 cuando Andy sólo llevaba trabajando en el equipo de desarrollo del Macintosh un mes. El equipo no se caracterizaba precisamente por ser perezoso, pues después de ir a cenar todos juntos, volvían a las Torres Texaco a seguir trabajando hasta tarde. En una de esas noches, cuando Andy entró a las oficinas escuchó voces del despacho de su jefe: Bud Tribble. Todo apuntaba a una interesante discusión con Steve Jobs.
En efecto, Andy no se equivocaba; la voz de Steve era inconfundible.
"Cuando entré al despacho de Bud me encontré a Steve discutiendo con alguien que no conocía; Steve me lo presentó: Era James Ferris, el director de servicios creativos de Apple. Estaban hablando de nuestro único prototipo funcional del Macintosh. James estaba ayudando a Steve a pensar cómo debía ser exteriormente el Macintosh."
Como vemos, en esta época Steve estaba muy encima de todo en la empresa y los equipos de diseño eran mucho más numerosos de lo que son hoy día. Aunque James estaba ayudando a concebir la idea de diseño del Macintosh, Jef Raskin era el encargado oficial de esta tarea. El diseño que propuso Jef se basaba en un ordenador horizontal de tipo sandwichera al estilo de los Osborne. El teclado era la parte inferior de la tapa del ordenador y el concepto era muy transportable para la época. Sin embargo a Steve no le gustó en absoluto esta idea. Su pasión por el diseño industrial y la simplicidad le hicieron desechar por completo el diseño de Jef.

"Me fui a mi oficina y me puse a programar. Estaba trabajando en mejorar el código que hacía funcionar la comunicación de la interfaz entre el Lisa y el Macintosh. Pero me era imposible concentrarme mientras seguía escuchando la interesante conversación entre Steve y James Ferris. Aunque parezca mentira, estaban hablando de coches.
Steve Jobs: Necesitamos tener un look clásico, pero que tenga estilo, como el VolksWagen Beetle
James Ferris: No lo creo. Las líneas deberían de ser voluptuosas, como un Ferrari
SJ: No, no necesitamos un Ferrari. Tendría que ser como un Porsche. (Por aquella época Steve conducía un Porsche 928)
Pensé que era una comparación excéntrica entre ordenadores y coches, metafóricamente hablando. Pero me sorprendió la pasión de Steve por el diseño industrial y su fuerza de desechar continuamente las ideas de James."
Steve reclutó a Jerry Manock para sustituir a Jef como líder de diseño del Macintosh. Jerry ya tenía experiencia en este tipo de proyectos, pues fue el encargado de diseñar la carcasa del Apple II. Su entrada a Apple fue inicialmente como contrata, y más tarde le hicieron fijo en la empresa. Jerry a su vez contrató a un diseñador con mucho talento: Terry Oyama. La tarea de este último sería la de hacer un boceto más preciso del diseño actual.
Semanas después, Steve y Jerry decidieron que el Macintosh tenía que ser diferente al resto de los ordenadores (que eran todos horizontales). El nuevo Macintosh tenía que ser vertical, donde la pantalla se encontraría justo encima de la unidad de disco en vez de estar en el lateral. Además, así conseguirían hacer que el ordenador ocupara menos espacio en el escritorio. También decidieron que el teclado fuera separado de la carcasa para así dar mayor libertad de movimiento.

Estas instrucciones fueron más que suficientes para que Terry se pusiera manos a la obra y construyera una maqueta de escayola. Cuando la maqueta estuvo construida, todo el equipo se reunió para ver los resultados. Steve preguntó a cada uno de los presentes qué pensaban del diseño. La idea general es que parecía un Apple II, pero con una personalidad distinta. Una vez que todos hablaron, Steve se dispuso a dar su opinión:
Es demasiado cuadrado, tiene que ser más curvo. El radio de las esquinas tiene que ser mayor, no me gusta el tamaño del marco. Pero es un buen comienzo.
Durante los siguientes meses, Jerry y Terry siguieron trabajando en el diseño del Macintosh. Cada mes aproximadamente había una nueva maqueta lista. Cuando llegaban todos a la reunión, ponían la nueva maqueta con las antiguas al lado, para que pudieran comparar fácilmente la evolución del diseño. Uno de los detalles más llamativos fue la inclusión de un asa en la parte superior de la carcasa, lo que haría al ordenador más fácil de agarrar a la hora de transportarlo.
Cuando ya estaba casi todo acabado y el diseño prácticamente definido, Steve llamó urgentemente a Jerry durante el fin de semana para decirle que había que cambiarlo todo, que había visto un Cuisinart (una marca de electrodomésticos de diseño americana) en Macy's (unos grandes almacenes en EEUU), y había decidido que el Macintosh tenía que ser como eso. Así que Terry hizo una nueva maqueta, basada en el concepto del Cuisinart.
Lo más gracioso es que después de perder una semana en hacer realidad las órdenes de Steve, volvieron al diseño original porque lo que Steve Jobs pedía era inviable. Ya veíamos algo parecido en el diseño de la placa base del Macintosh, cuando Steve pedía que los chips de memoria tenían que ser bonitos y al final sólo perdieron tiempo y dinero, pues se construyeron como técnicamente eran más eficientes.
Después de 5 o 6 maquetas más, Steve estuvo completamente satisfecho con el diseño, y el equipo de diseño industrial se encargó de llevar el concepto de escayola a la realidad. El material elegido para la construcción fue el plástico, que es lo que se estilaba para la época. Nada de aluminio ni Unibody aún. Fue en febrero de 1982 cuando finalmente se envió el diseño final a fábrica. Tras ello, hicieron una pequeña celebración con champán, donde celebraron la finalización del primer componente del Macintosh realmente importante.
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