Cada vez son más los usuarios que utilizan servicios de geolocalización para diferentes fines. Encontrarse con sus amigos y contactos, situarse en el mapa para encontrar un determinado sitio o encontrar lugares interesantes allá donde nos encontramos son algunos ejemplos. Y, aunque más de uno no se lo plantee, la privacidad es un tema muy importante cuando hablamos de servicios de geolocalización, ya que para que nuestros dispositivos nos digan donde estamos sus proveedores deben saberlo antes.
or eso, la noticia que os cuento ahora será bien acogida por todos los conspiranóicos preocupados por su privacidad a la hora de utilizar sus smartphones y dispositivos Android. Google acaba de anunciar a través de su blog de políticas europeo que añadirá una nueva opción para permitir a los usuarios elegir si quieren compartir su localización a través de su conexión Wi-Fi o no.
Como sabeis, los sistemas GPS solamente funcionan bajo el cielo, es decir, necesitamos encontrarnos en la calle o por ejemplo en un vehículo para que el satélite pueda posicionarse y encontrarnos. Es ahí donde entran en juego las redes Wi-Fi, que pueden ser utilizadas para triangular nuestra posición y obtener nuestra localización en su defecto.
Aunque Google insiste en que nunca guardó datos de usuarios a la hora de utilizar este tipo de geolocalización, las exigencias europeas les han hecho ir un paso más allá e incluir esta nueva opción que permitirá estar completamente fuera de la localización Wi-Fi. Actualmente el sistema operativo Android ya incluye la posibilidad de usarlas o no en determinados servicios como Google Maps, pero el propio teléfono y los servicios secundarios que corren en segundo plano hacen uso del Wi-Fi para localizarse.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios

