Los más jóvenes del lugar no lo recordaréis, pero hubo un tiempo en el que la "play" no existía. Los jóvenes no discutíamos por las videoconsolas más potentes, sino por el mejor personaje. La batalla no la decidían los mejores gráficos ni la mejor CPU, sino Mario y Sonic. Eran buenos tiempos en los que las aventuras de un fontanero que aplastaba champiñones y un erizo con botas que corría a la velocidad de la luz eran más importantes que los personajes hiperrealistas o los guiones cinematográficos. Y en esa época solo se hablaba de dos grandes, Nintendo y Sega. En este post vamos a recordar la historia de los padres del erizo azul.
os inicios
Antes de meternos de lleno en sus máquinas, es bueno empezar conociendo un poco sus inicios. Sega nació en 1965 bajo el nombre de Sega Enterprises, y fue fruto de la fusión de dos empresas fundadas por americanos afincadas en Tokyo, Service Games of Japan, de cuyas primeras sílabas salió luego el nombre definitivo, y Rosen Enterprises. La primera se dedicaba a proveer a los soldados americanos de máquinas tragaperras para su divertimento, y la segunda se encargaba de exportar material de arte. ¿Cómo es que se fusionaron dos empresas en apariencia tan distintas? Rosen Enterpises empezó a importar las cabinas de fotos que funcionan por monedas y se convirtieron en todo un éxito en Japón. Debido a este inesperado éxito, decidió expandirse y empezar a importar máquinas electrónicas de juegos. Y mira quién se encargaba en la zona de hacer algo así.
Apenas un año tras la fusión, Sega sacó a la venta un simulador de submarinos llamado Periscope, que se convirtió en todo un éxito. El juego consistía en un periscopio que simulaba el de los submarinos a través del cual veías unos barcos moviéndose de derecha a izquierda. En realidad había 4 barcos de plástico moviéndose en el interior, y con un sistema de espejos daba la sensación de verlos pasar. Cuando pulsabas el botón de disparo, se podía ver una línea de luz simulando la ruta que seguía el torpedo. Si les dabas, ganabas puntos, si no, te quitaban torpedos.
Unos pocos años más tarde, Gulf+Western, un conglomerado de empresas americanas, compró a Sega, la cual seguía creciendo a buen ritmo y poco después se creó el logo que luce en la actualidad.
Llegan las videoconsolas
A Sega no le iban nada mal las cosas. En 1982 sacaba la primera recreativa en 3D, SubRoc-3D. La máquina tenía un periférico con el que mirabas a la pantalla y te simulaba los 3D usando una técnica que mandaba a cada ojo imágenes distintas para generar el efecto tridimensional. Y el 15 de Julio de 1983 apareció su primera videoconsola doméstica, la SG-1000, casualmente el mismo día que salió a la venta su principal rival, la NES (Nintendo Entertainment System). Desgraciadamente, y en contra de lo que esperaban, la SG-1000 no tuvo mucho éxito y pese a que se llegó a vender en varios mercados (incluso en España) nunca llegó a Norteamérica, el mercado de referencia.
Ese mismo año sacaron a la venta la SC-3000, que era igual que la SG-1000 pero en versión ordenador muy básico. No solo permitía jugar a todos los juegos del modelo anterior, sino que además permitía programar en BASIC y en código de bajo nivel. Tuvo bastantes accesorios como un teclado, una unidad de sonido o un lápiz de luz, que permitía escribir en la pantalla.
En Julio del año siguiente decidieron sacar la SG-1000 II, que no era más que un rediseño de la primera versión (o una versión de la SC-3000 sin teclado y sin posibilidad de programar).
Y por fin, en 1984, llegó la que sería la competencia para la NES. La tercera versión de la SG-1000, también conocida como Sega Mark III. Querían conseguir el mismo éxito que Nintendo, así que en 1986 la rediseñaron, la llamaron Sega Master System (este nombre ya os sonará más, ¿eh?) y la sacaron a la venta en Norteamérica. Sobre el papel la Master System era superior a la NES, sin embargo, esa superioridad no tuvo mucho impacto en el mercado. Además, las librerías para programar eran bastante escasas, sobre todo si se comparaban con las que ofrecía Nintendo.
Además de la superioridad técnica, tenía otros handicaps como, por ejemplo, se podía jugar con cartuchos o con tarjetas, las cuales eran más baratas pero tenían menos capacidad. Y como no podía ser de otra forma, también dispuso de varios periféricos como unas gafas 3D, para los juegos programados para ellas, o una pistola de luz.
En aquellos tiempos Sonic ni siquiera existía aún, y quien se convirtió en la mascota oficial fue el carismático Alex Kidd, que duró 5 añitos, hasta el 91, fecha en la que presentaron en sociedad a nuestro erizo azul favorito.
La Master System tenía más éxito fuera que dentro de Japón, especialmente en Europa (sobre todo porque había algunos mercados a los que Nintendo no había llegado), pero fuera de las fronteras niponas la clave era Norteamérica, y ahí no consiguieron todo lo que buscaban. Así que Sega, en ese mercado, decidió ceder el control de la máquina a Tonka, una compañía de juguetes, quienes no fueron capaces de sacarla adelante. Uno de los mayores problemas venía derivado de la política de Nintendo, la cual imponía a las third-parties la exclusividad de sus títulos, lo que hacía que Sega se quedase prácticamente sin ninguno de los juegos que salían para la gran N.
Pero llegó el año 88 y con él la salida al mercado japonés de la Sega Megadrive, la primera videoconsola de 16 bits. Un año después salió al mercado estadounidense bajo el nombre de Sega Genesis (debido a una disputa legal), y esta vez sí triunfó. La publicidad de Sega fue directa a por Nintendo, con frases como "Genesis does what Nintendon't" (creo que no es necesaria una traducción), y cuando esta sacó la Super Nintendo, cambiaron el eslogan por "Welcome to the next level".
Debido al buen funcionamiento de la máquina, decidieron recuperar los derechos de la Master System y relanzarla con un nuevo diseño y alguna que otra mejora bajo el nombre de Master System II. Nuevamente, Europa le brindó un gran recibimiento que no se llegó a ver en Norteamérica. Incluso sacaron la Game Gear, pensando en hacer la competencia a Game Boy, un auténtico maquinón portátil (lo cierto es que era una versión portátil de Master System II, incluso había un adaptador que permitía jugar a los cartuchos de esta) pero fue un auténtico fracaso. En 1991 Nintendo fue obligada por el gobierno a cambiar su política de exclusividades con las third-parties, pero ya era tarde para la Master System.
Pero sigamos con la nueva era, volvamos con la flamante Megadrive. Como decía, a la máquina no le iba nada mal, pero la sombra de la gran N planeaba sobre sus cabezas y "el cerebro de la bestia" fue anunciado, así que para contraatacar, decidieron sacar un nuevo juego cuyo protagonista se convertiría en la nueva mascota de la compañía hasta el fin de los días. "Sonic, The Hedgehog" les proporcionó un éxito bastante importante, y consiguió mantener a la Megadrive como líder durante un tiempo.
Pero pasó el tiempo y llegamos a la que considero la etapa más extraña y más "tomadura de pelo con el usuario" por parte de Sega.
Empiezan a aparecer los add-ons
Para finales del 91 llega al mercado nipón el Mega-CD (en Estados Unidos llegó al año siguiente), un accesorio que además de permitir juegos en CD, en vez de los cartuchos, aumentaba las prestaciones de la máquina con características como una CPU más rápida, más memoria o un módulo adicional de sonido PCM. Es cierto que aquí salió un juego que a mi particularmente me gustó bastante, el Sonic CD, aunque el dispositivo en general no llegó a calar y no consiguió vender más de 6 millones en todo el mundo. Para que os hagáis una idea, Sonic 2 salió por las mismas fechas y llegó a convertirse en el juego más vendido de la historia de Sega.
Pero con el Mega-CD no acabaron los experimentos, no. En 1994 decidieron sacar el extrañísimo 32X, otro accesorio que convertía nuestras Megadrive's en auténticas naves espaciales y que prometía aumentar la potencia a 32 bits (recordemos que la Megadrive era una consola de 16 bits). En principio se suponía que fue concebido como una nueva videoconsola compatible con los juegos de Megadrive, pero a algún lumbreras se le ocurrió que sería mucho mejor convertirlo en un accesorio más. Además no se les ocurrió otra cosa mejor que anunciar la Sega Saturn para el año siguiente, con lo cual el interés por este nuevo accesorio fue totalmente nulo, llegando a vender apenas 665000 unidades al final del 94. Tres años después abandonaron totalmente tanto el Mega-CD como este 32X
Y apareció la nueva generación
Tras los experimentos con gaseosa que hicieron con MegaDrive, decidieron ponerse serios de nuevo y dar el salto de verdad a los 32 bits, y por ello en 1995 salió a la venta la grandísima Sega Saturn. De esta máquina recuerdo jugar con mis amigos al Sega Rally (famoso por aquel entonces en los recreativos, ¡sí, sí, salones recreativos, esos sitios donde íbamos antes a gastarnos veinte duros después del colegio!) y sus frases eran del estilo de "¡es que es como tener la recreativa en casa!".
Efectivamente, el salto a los 32 bits era bastante notable. Los gráficos eran increíbles y los juegos disponibles como el comentado Sega Rally, Daytona Usa. Virtua Fighter o Virtua Cop nos hacían descubrir mundos que pensábamos que no veríamos nunca en nuestro salón.
Pero ¡ay, amigo! No contaban con la astucia de Sony y pese a que se estrenaban con la PlayStation, lograron comerle suficiente terreno como para condenarla. Muchos fueron los factores que hicieron que Saturn fracasase, empezando por un precio superior al de la consola de Sony. El caso es que con la tontería, Sega sufrió unas pérdidas de más de 250 miilones de dólares (que se dice pronto).
¿La mejor consola de la historia?
No podían quedarse así, con lo que apenas 3 años después de la salida de Saturn, decidieron dar el salto de nuevo y lanzaron la primera consola de 128 bits, la maravillosa y para mi, mejor consola que ha habido nunca, Dreamcast. Con Dreamcast, Sega fue la primera ofrecer 128 bits y fue la primera en ofrecer juego online (esos vicios al ChuChu Rocket! cuando aún tiraba de un módem de 56k para conectarme a internet). Aquí han salido auténticas joyas como el siempre glorioso y maravilloso Shenmue, posiblemente uno de los mejores juegos de la historia (ojalá saquen la tercera parte algún día), arcades divertidísimos como Crazy Taxi, Survival Horrors exclusivos como fue el Resident Evil: Code Veronica (aunque luego perdió la exclusividad), tan originales como Jet Set Radio o juegos sociales con personajes tan carismáticos como Ulala, de Space Channel 5. Incluso ha tenido la mejor aventura de Sonic de cuantas han salido, Sonic Adventure (también salió su segunda parte, pero la primera sigue siendo la mejor).
¿Y qué pasó para que fracasase? El poder de Sony con su PlayStation era muy grande. Se había hecho un nombre tan fuerte que Sega no consiguió superarla ni con una consola tan grande como esta, y la gente prefirió esperar a la Play 2 antes que comprar una Dreamcast. Para los que dicen que la baza de Sony es la piratería, deberían mirar mejor a Sega. La Dreamcast ha sido, creo, la consola más fácilmente pirateable del mundo. Tenía un sistema operativo basado en Windows CE, que permitía crear un CD de arranque con un menú desde el que podíamos meter cualquier juego bajado de internet. Incluso evolucionaron hasta hacer las copias de los juegos autoarrancables. Ni chips ni nada, un cd y listos, y no, no triunfó.
Desgraciadamente Sega no pudo aguantar más con tantas pérdidas y cesó la producción de Dreamcast en 2001, y con esta noticia, anunció algo que nadie se esperaba. Dejaría de hacer consolas y se convertiría en third-party. Así, hemos llegado a ver cosas que cuando yo era un jovenzuelo nunca habría imaginado, Sonic y Mario juntos en un videojuego. La lástima es que desde que se han hecho third-party no han sacado un juego a la altura de sus grandes clásicos. No han sacado malos juegos, pero en mi humilde opinión, no han llegado al nivel que se podía/debía esperar de una compañía como Sega.
Sea como fuere, Sega ha sido y es una gran compañía y sin sus aportaciones, la industria del videojuego no habría llegado a donde está. Ojalá algún día vuelva a fabricar consolas y recupere de nuevo el éxito que nunca debió perder. ¡Y que saquen Shenmue III!
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Para mi la mejor consola de la historia ha sido y sera la Super Nintendo
Superior thniikng demonstrated above. Thanks!