El retorno a una franquicia como Fallout no resulta sencillo. No se trata de dónde dejaste la saga. Una vez que la haces tuya y llegas a quebrarle una pierna para que no pueda escapar, no tienes más remedio que diseccionarla. Por muy familiarizado que estés con las entrañas de la franquicia, no es fácil arrancar una pequeña porción de un mundo arruinado por la guerra y darle forma.
egresar a una franquicia como Fallout implica grandes dosis de investigación y actualización en lo que respecta al mundo de los juegos y a las expectativas del jugador. El lanzamiento de Fallout 3 allanó el camino. Bethesda tenía ante sí la ingente tarea de presentar a la siguiente generación un mundo que algunos de nosotros ya conocíamos bien. Lo hicieron de tal manera que sumergían al jugador en lo que sería la vida de un habitante del Vault. Me gustó especialmente lo que hicieron con el descargable The Pitt, donde experimentabas la vida en la devastada ciudad de Pittsburg a partir del travesaño más bajo de la escalera del Vault; a continuación, como esclavo; luego, como soldado. En definitiva, admiro la manera en la que alojaron antiguos aspectos de Fallout en ambientes nuevos, una manera que me sumergió en el universo del juego y me alentó a explorarlo. Por complicado que resulte la construcción de un mundo nuevo, decidir qué elementos del pasado quieres resucitar en el presente entraña la misma dificultad. En muchos aspectos, se trata de un desafío al que todavía se enfrenta una de las principales figuras en New Vegas. Las ventajas y desventajas de esta circunstancia quedarán claras cuando viajes a la ciudad de New Vegas. Acaso no todas a la vez; pero, con el transcurso del tiempo, te darás cuenta. Está la cuestión de domesticar a los tribales y forzarles a una visión concreta del mundo; está la cuestión de tratar una asombrosa ciudad del viejo mundo como un simple y sangriento campo de batalla; está la cuestión de alzar viejas banderas de Roma y de California sin comprender del todo lo que esas banderas representan, por no hablar las perspectivas a largo plazo de muchos personajes que encontrarás en el mundo, los cuales tienen fuertes convicciones sobre lo que está ocurriendo en el presente, nacidas todas ellas de los elementos mencionados con anterioridad. El Viejo Mundo que se hace escuchar en el presente, en el desierto de Mojave, es un tema clave en Fallout: New Vegas. Ya quede patente o no a simple vista, confiamos en que el jugador acabe por asumirlo. Esta circunstancia también se traduce en nuestro quehacer diario: vivimos con ella día tras día mientras trabajamos en Fallout. Obsidian ha tenido experiencias en cuanto a franquicias a lo largo de los años, y parte de la formación de todo diseñador consiste en analizar a fondo una franquicia, no sólo en cuanto a su mecánica de juego, sino también en los aspectos más abstractos que convierten una saga en lo que es, y cómo éstos aspectos se representan en el juego. No se trata únicamente de la atmósfera de Fallout, donde la visión del futuro de la década de 1950 se destroza ante un diluvio de bombas, donde el humor es oscuro y el sistema, extraordinario; no están sólo los vaults, o la voz de Ron Perlman… Fallout también se trata de ser capaz de diseñar a base de decisiones, de un mundo donde todas las opciones que utilizas para construir tu personaje son viables y conllevan una reacción, donde la más sencilla de las acciones puede ser mencionada por personas con las que te encuentras: lo verás reflejado en el sistema de reputación, junto con las consecuencias de tus acciones en el desierto de Mojave. Me gustaría hacer mención de Josh Sawyer, director de proyecto, quien examinó todas las entregas de Fallout y analizó las mecánicas e incentivos que podían incorporarse a New Vegas. Rasgos, ciertas armas, compañías de caravanas, descendientes de personajes, rostros conocidos, criaturas de la costa Oeste, restos de facciones anteriores… Ver todo esto representado en New Vegas ha sido fascinante, y me ha encantado observar y experimentar estos factores anteriores bajo la nueva luz del desierto de Mojave. Asimismo aparecen elementos nuevos: nuevas habilidades, nuevas forma de emplear esas habilidades (también en conversaciones con otros, lo que ha resultado especialmente gratificante tanto para practicar en el juego como a la hora de escribir), nuevos extras, armas nuevas y nuevas formas de utilizar esas armas, localizaciones, transformación de objetos y mucho más. Uno de los aspectos nuevos de los que más orgulloso me siento es el enfoque de la narrativa por parte del equipo. Bethesda cuenta con una larga trayectoria de exitosos juegos de mundo abierto, y en este proyecto hemos aprendido mucho acerca del diseño del mundo abierto. Josh Sawyer y John Gonzalez (nuestro jefe creativo) han tomado de nuestro juego la tradicional narración de historias y la han trasladado al mundo abierto. Existen varios caminos que pueden conducirte al final; tú tomas tus decisiones y eliges con quién te quedas (incluso aunque no haya nadie más que tú). Las consecuencias de tus lealtades están claras… aunque las decisiones que tomes por el camino no siempre lo estén. Obsidian cuenta con personas que trabajaron en las entregas previas de Fallout y con otras que no lo hicieron. Ha funcionado bien y también en este sentido lo viejo se ha fundido con lo nuevo. En Black Isle desarrollamos una secuela de Fallout (Fallout 2) y albergábamos la esperanza de producir futuras entregas; resultó doloroso ver que nuestros sueños no se hacían realidad. Yo tenía cajas y más cajas llenas de material de Fallout, ideas y mapas que nunca serían trasladados al mundo de un juego. Es difícil despedirse de un universo con cuyo diseño has disfrutado tanto, un universo al que tantos años has dedicado. La oportunidad de regresar a Fallout cuando pensábamos que había finalizado para siempre fue algo que nos asombró a todos. Agradezco la oportunidad de trabajar en Fallout: New Vegas y estoy encantado de formar parte del proyecto. El futuro me reservaba una sorpresa que superaba todas mis expectativas. Confiamos en que disfrutéis experimentando las novedades de New Vegas en la misma medida en la que nosotros hemos disfrutado con su desarrollo. Para los jugadores de mi generación: confiamos en que veáis las historias de Fallout 1 y Fallout 2 reflejadas en este nuevo título, y valoréis los ecos de un mundo que algunos creíamos haber dejado atrás.
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