El presidente de Nintendo, Satoru Iwata acaba de hacer feliz a
mucha gente: habemus nueva entrega de la serie The
Legend of Zelda, la saga de fantasía heroica más laureada, una
de la que más seguidores tiene (57 millones de títulos vendidos) y
la que más ha influenciado la historia de los videojuegos.
The Legend of Zelda™: Spirit Tracks.
a sido mostrado en la Games Developer Conference de San Francisco, está siendo desarrollado para Nintendo DS y empleará su intuitivo sistema de control táctil que ya se usó en la portátil con The Legend of Zelda™: Phantom Hourglass. Al permitir controlar todo el juego usando exclusivamente en la pantalla táctil de Nintendo DS, con el lápiz táctil puedes moverte, luchar, navegar, tomar notas e interactuar con otros personajes: todo ello con toques o deslizando el lápiz de una forma completamente intuitiva. ¿Más novedades? Una locomotora a vapor para viajar, la posibilidad de controlar más de un personaje para explorar las mazmorras del juego o nuevos objetos con los que resolver los desafíos y los rompecabezas.
Pero, ¿qué significa "un nuevo Zelda" en el mundo de los videojuegos? Pues lo cierto es que crítica y público son unánimes. Sin el inmenso universo creado por Shigeru Miyamoto (padre también del icono de los videojuegos por excelencia, el fontanero Mario, y de fenómenos sociológicos como la misma Wii o Wii Fit) el ocio electrónico no sería lo que hoy conocemos. Los hitos que ha marcado en sus recién cumplidos veinte años son numerosos: dejó completa libertad al jugador para explorar y desgranar la historia, incorporó elementos cinematográficos a la producción y narración de los videojuegos, presentó el primer mundo virtual vivo en tres dimensiones, creó el concepto de desarrollo del personaje... Pero seamos objetivos y acudamos a las fuentes.
¿Qué piensa la crítica? La primera referencia deben ser las
puntuaciones que otorga la revista japonesa Famitsu , la más
respetada y exigente del mundillo. Y es que en sus casi tres
décadas de vida sólo ha otorgado en nueve ocasiones una puntuación
perfecta (40 sobre 40) a un videojuego. Pues bien, dos de esas
obras maestras pertenecen a la serie creada por Miyamoto:
Ocarina of Time (lanzado en 1998 para
Nintendo 64, considerado el mejor juego de la historia y el primero
en ser calificado como perfecto por Famitsu) y The Wind
Waker (que salió en 2002 para Nintendo GameCube).
Pero, bajemos un escalón en las valoraciones de Famitsu: apenas 17
títulos han recibido en casi treinta años un 39 sobre 40. Y de
nuevo dos títulos de la serie se cuelan entre esos juegos
"casi" perfectos: A Link to the
Past (creado para Super Nintendo en 1991) y
The Phantom Hourglass (creado para
Nintendo DS en 2007).
La otra gran referencia es la británica Edge. Tres de los 25
mejores títulos de la historia, un ranking que revisa
periódicamente, pertenecen a la saga. Coinciden en su número uno
Ocarina of Time, le dan el número cinco a
A Link to the Past y el puesto 23 a The
Wind Waker. Y hacen hueco entre los cien mejores de la historia a
otros dos títulos de la serie: Majora's
Mask (que salió para Nintendo 64 en 2000) y
Twilight Princess (lanzado para Wii en
2006).
Y si la fuentes más prestigiosas podrían dejar lugar a dudas,
acudamos a otra que aglutina las valoraciones de todo el sector, la
web Game Rankings. Tres de los veinte juegos mejor valorados por la
crítica internacional pertenecen a la saga Zelda:
Ocarina of Time (que con un 98 sobre 100 encabeza el
ranking de los mejores juegos de la historia), The Wind
Waker (con un 95 sobre 100) y Twilight
Princess (con un 94 sobre 100). De hecho, sólo una de
las catorce entregas de la serie acumula una valoración inferior a
90 sobre 100. Y la media es, nada más y nada menos, de un 92,4
sobre 100. Ninguna otra serie creada para una consola se acerca a
esa valoración ni de lejos.
¿Y el público? ¿Es Zelda un juego "de autor", muy
valorado por los críticos, pero con pocos seguidores, como sucede a
menudo en el cine? Vayamos a las cifras de nuevo. El diario
británico The Independent publicaba un ranking de las las
superestrellas del videojuego hecho con sus ventas acumuladas.
Mario (193 millones de copias vendidas) y Pokémon (155 millones de
copias vendidas) triplicaban a su inmediato seguidor y la serie
Zelda estaba cerca del top cinco con 57 millones de copias
vendidas. Y es que los seguidores de Zelda son una legión fiel, muy
informada y extremadamente activa que reflexiona y conjetura sobre
la historia: 31 millones de referencias en Google, casi tres
millones de webs dedicadas a la saga, más de dos millones de foros
abiertos…
Está claro, crítica y público coinciden, pero ¿por qué? ¿Qué encuentran en este saga de héroes y villanos? ¿Por qué se ha llegado a decir de alguna entrega de la serie que su único defecto es que en algún momento se acaba? La respuesta es un cóctel inimitable: una historia que implica al jugador, un desarrollo del juego que prima la lógica y la inventiva sobre la mera habilidad y un gran número de innovaciones tanto técnicas como de concepto que nos sorprenden en cada entrega.
¿Se llora jugando a Zelda? Pues, en ocasiones, sí. El mismo Shigeru Miyamoto lo ha manifestado en varias ocasiones. Excitar a un jugador a base de violencia es fácil, lo difícil es implicarle y emocionarle con una historia y unos personajes. Y en Zelda lo logra creando un mundo basado en el imaginario mitológico con el que todos comprendemos la vida (el héroe destinado, el mentor que oculta su verdadero objetivo, el mal que nunca muere, el equilibrio de la naturaleza...). Metidos en la piel del joven campesino Link, nos encontraremos a caracteres que despertaran nuestro cariño, una fe ciega, cierta desconfianza o puro miedo. Y todo eso con detalles casi imperceptibles: una risa demasiado aguda, una mirada profunda, una presencia imponente…
Pero, ¿por qué razón nos identificamos de esa manera con el
héroe? Por difícil que resulte de creer hasta que no se sumerge en
la historia, Zelda es un juego de inteligencia. De hecho, pese a su
aspecto y su ambientación de espada y brujería, en el desarrollo
del juego tiene mucho más peso la reflexión que la acción. Lo
realmente retador de cualquier título de la serie es que te obliga
a azuzar el intelecto para superar las dificultades: averiguar cómo
funciona un mecanismo, descubrir cuál es el camino para llegar a
nuestro objetivo y cómo despejarlo, observar a un enemigo para
descubrir su punto débil... En Zelda la acción directa y basada en
la fuerza bruta suele acabar en game over . De nuestra
lógica e inventiva tanto con el equipo como con el entorno vivo que
nos rodea depende que encontremos o no la solución a los obstáculos
y que podamos avanzar…
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como paso el templo del mar
alleer no me pude conectar
ç

ufffffff si tienen toda la razon zelda es el mejor juego lo tiene todo las sagas sacadas para nintendo 64 como Ocarina of time o mejoras mask para su tiempo eran de un nivel inalcansable y todavia lo siguen siendo.
mami como tu te lama
Un nuevo juego que tendrá mucho éxito