En esta ocasión os traemos un clásico del que yo personalmente tengo muy buenos recuerdos: Lemmings. Parece que fue ayer cuando era 1991 e iba a la tienda a comprarme el videojuego que me daría horas y horas de diversión. Esos flequillos saltarines no se olvidan con facilidad y los que empezasteis a jugar cuando el formato estándar era el disquete seguro que compartís la misma añoranza y morriña.
s hablo de un tiempo en el que Internet no existía y no había ordenadores en todas las casas, un tiempo en el que las pantallas de Macintosh funcionaban en blanco y negro, un tiempo en el que pocos PC funcionaban con Windows y todos nos movíamos en entorno MS-Dos. Eran otros tiempos y existían otros juegos. No eran ni mejores ni peores, simplemente diferentes.

Ya entrando en materia y dejando el recuerdo para otro momento, el juego del que nos ocupamos hoy, Lemmings, fue todo un éxito en su época. Es complicado definirlo dentro de un género pero comparte mucho más con la estrategia y el puzzle en tiempo real que con las plataformas. Digamos que es un juego de estrategia y puzzle 2D en un entorno de plataformas. Así queda mejor definido.
Tuvo su primera aparición en el año 1991 para el ordenador Commodore Amiga. Su desarrollo estuvo a cargo de DMA Design, ahora más conocido como Rockstar North (sí, los creadores de la saga Grand Theft Auto). A lo largo de los años salieron al mercado diferentes versiones para SuperNes, PlayStation, PlayStation2 hasta su último remake realizado en 2006 para PlayStation Portable y PlayStation3. Incluso surgieron algunas versiones en 3D pero nunca llegaron a cuajar ya que la jugabilidad era pésima.
El nombre de Lemmings viene dado por la creencia popular de que estos pequeños mamíferos se arrojan por un precipicio a la menor señal de peligro. Y este dato resume bastante bien el sistema de juego ya que nuestros Lemmings, no ya mamíferos sino pequeños seres vestidos de azul con pelo verde, seguirán hacia delante sin pararse aunque ello conlleve acabar con su vida en lo más profundo de un barranco, el en fondo del mar o triturado por una máquina giratoria con cuchillas afiladas. Y fíjate si son listos que cuando llegan a una pared se chocan y cambian de dirección… hasta que llegan a otra pared y cambian de dirección… hasta que llegan a otra pared y cambian de dirección… y así hasta que nos aburramos porque ellos nunca se cansan de andar. Será que su capacidad muscular es asombrosa.

El objetivo del juego es salvar un determinado número de Lemmings llevándolos a un portal que se encuentra al otro lado de la pantalla y todo en un tiempo limitado. Para llegar a la salida tendrán que superar diferentes obstáculos como precipicios, muros, zonas inundadas, fuego… y todo ello saliendo sanos y salvos. Los accidentes del terreno a superar se podrán sobrepasar dándole a los Lemmings habilidades concretas. Existen un total de ocho trabajos especializados y cada uno solamente se podrá asignar un número determinado de veces dependiendo del nivel en el que nos encontremos. Los trabajos que pueden desempeñar nuestros amiguitos de pelo verde son los siguientes:
Escaladores: pueden subir por paredes
horizontales y llegar a la cima. Una vez allí siguen hacia adelante
sin mirar. Es que van como locos.
Constructores: construyen escalón a
escalón una rampa de doce baldosas. Normalmente es un número que se
nos queda pequeño y debemos asigna el rol de constructor varias
veces para seguir construyendo una gran escalera que nos permita
elevarnos ante un obstáculo.
Cavadores horizontales:
Lemmings que cavan hacia la derecha o la izquierda
dependiendo de la dirección. No todas las superficies son
susceptibles de ser excavadas pero cuando se llega al final deja de
realizar el trabajo y sigue andando.
Cavadores verticales: como es normal me
refiero a que cavan hacia abajo. Sería difícil ver a alguien cavar
hacia arriba pero en este mundo de locos ya pocas cosas sorprenden.
Como en el anterior caso no todas las superficies pueden ser
agujereadas.
Cavadores diagonales: siempre
diagonales hacia arriba, nunca hacia abajo. Y varía de izquierda a
derecha dependiendo de la dirección a la que vaya un
Lemming. Como anteriormente decía solo es posible
a través de terrenos que lo permitan.
Paracaidistas: cuando un
Lemming cae al vacío podemos asignarle la
capacidad de sacar un paraguas blanco y rojo de la nada para
amortiguar la caída. Descenderá más despacito y el aterrizaje será
un éxito. En muchos casos si no utilizamos esta técnica nos
quedamos con una tortilla de Lemming a mitad del nivel.
Lemming bomba: no sabría muy bien cómo
llamarlo pero creo que es un nombre correcto ya que el
Lemming con este trabajo explota después de una
breve cuenta atrás que sale sobre su cabeza. La explosión no es
pequeña y siempre deja un boquete allí donde ha hecho ¡kaboom!. En
un momento de desesperación, o de diversión (muajajajaja) siempre
podremos hacer que todos los Lemmings de la
pantalla estallen al unísono.
Bloqueadores: quizá sea uno de los
trabajos más utilizados a lo largo del juego. Uno de los
Lemmings se para en seco, extiende los brazos a
diestra y siniestra y no deja que un alma cruce por allí. Eso sí
que es disciplina. Es muy útil cuando se juntan muchos y queremos
que no pasen de un sitio o que cambien de dirección. Este trabajo
no cesa con el tiempo y el pobre bloqueador suele terminar como un
agujero en el suelo.

Y qué queréis que os diga, el argumento del juego es más simple que el mecanismo de un chupete. Solamente debemos sacar con vida a los Lemmings para llevarlos a su casa. Aun así es lo suficientemente divertido como para jugarlo una y otra vez. Los 20 niveles de los que consta, alguno arriba o abajo dependiendo de su versión (en PSP son 150 niveles), siempre podrán superarse utilizando varias técnicas asique los caminos para llegar al final son muy variados.
Los gráficos no son algo a destacar en algunos
juegos y éste es uno de ellos. Es como si nos ponemos a debatir
sobre si el juego Tetris tiene buenos o malos gráficos. Pues va a
ser que realmente dan igual, lo importante es el
funcionamiento. Vale, ya sé que unos píxeles más
detallados y fundidos siempre se agradecen pero no es algo
necesario. Además, de un juego de 1991 no podemos esperar buenos
gráficos. Ya en las posteriores versiones fueron mejorando hasta la
actual de PS3 y PSP en la que los mapeados siguen siendo 2D con un
diseño 3D.
La música no es tan épica como la de God Of War
pero acompaña y ameniza los niveles. Así de simple. Es
agradable y no estresa.

La duración es buena, nos llevará horas y horas superar todos los niveles de forma adecuada y ya veréis como una vez pasado el juego y dominadas las técnicas a usar en cada obstáculo empezáis el juego con un nuevo enfoque.
Como conclusión solamente aconsejaros el juego de una forme muy ferviente. Por algo será que diversas publicaciones y medios lo incluyen dentro de la lista de los 100 mejores juegos de toda la historia. Fue uno de mis primeros juegos y siempre le tendré un cariño especial. Os hará tener muy buenos recuerdos y seguro que no os defraudará. Lemmings se merece por sus propios méritos ser un juego clásico que no debe caer en el olvido.
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