Una vez más volvemos la mirada atrás para hacer nuestro pequeño homenaje a aquellos juegos clásicos que se lo merecen. Son muchos los que deben estar en esta lista e intentaré no dejar atrás ni uno solo. Los píxeles son bienvenidos a esta sección en la que la diversión y la originalidad son la marca de la casa. No me interesan los juegos 3D para hablar de ellos, prefiero aquellos momentos frente a una televisión que han pasado a ser parte de mi memoria, esos recuerdos que siguen ahí aunque pasen 15 años. Estoy convencido de que este tipo de juegos que generan recuerdos han marcado a generaciones enteras que cuando lean estas palabras se verán identificados.
l juego del que hoy os hablaré no es otro que Super Mario Bros 3. Esta aventura de Mario cumplió hace 3 días justos sus 22 añitos en el mundo. ¡Felicidades! Cómo pasa el tiempo. Por este motivo le rendimos homenaje en esta sección. La historia dice así…
A finales de los 80 y principios de los 90 Mario Bros todavía no conocía el término sobreexplotación. Eran otros tiempos, una época en la que el fontanero que salva el mundo en sus ratos libres no era protagonista de tantísimos juegos al cabo del año, y solamente se conocían las 2D con pixelado. La gente jugaba en la calle con canicas, peonzas y chapas. Nos juntábamos los amigos para compartir trucos y la única información que teníamos sobre videojuegos venía de las revistas de los kioscos. Eran otros tiempos. Ni mejores ni peores, simplemente otros.

El autor de esta gran obra llamada Super Mario Bros 3 no puede ser otro que Shigeru Miyamoto, creador de títulos imprescindibles como Donkey Kong, Zelda y la saga Mario Bros; pero que también a dado a luz otros "juegos" no tan de culto como Nintendogs o Wii Fit. Imagino que todo genio siempre tiene su lado oscuro.
Todavía recuerdo con añoranza aquella mañana de Reyes en la que desenvolví una Nintendo con el juego Super Mario Bros 3. Todos los chavales de aquella época queríamos ese juego. No era un Mario cualquiera sino que era el 3, aunque siempre hubo discrepancias de algunos que no consideraban el 2 como el 2. La verdad es que la secuela del primer juego de Super Mario fue un chasco, no era muy bueno y tenía más parecido con el final de Los Serrano de lo que algunos creen.
Como suele pasar habitualmente, Super Mario Bros 3 no salió al mercado simultáneamente en todo el mundo sino que primero lo hizo en Japón (23 de octubre de 1988), luego en Estados Unidos (12 de febrero de 1990) y finalmente llegó a territorio europeo (29 de agosto de 1991). Mereció la pena esperar. Lo vimos aparecer en NES, acrónimo de Nintendo Entertainment Sistem, en Japón conocida como Famicom. La llegada al mundo de Super Mario Bros 3 fue exclusivamente a través de la NES pero años más tarde, en 1993, realizaron un remake para Super NES con el nombre Super Mario All-Stars en el que se incluía Super Mario Bros 3 con algún cambio de color y visualización pero nada significativo. En 2007 fue la última vez que se lanzo al mercado a través de la consola virtual de Wii. Conclusión: si no tenéis Super Mario Bros 3 es porque no queréis, no será por plataformas y reediciones.
Como la mayoría de aquellos tiempos, Super Mario Bros 3 es un juego de plataformas 2D con una ambientación muy alegre y colorida. Aunque los juegos clásicos no suelen tener grandes argumentos, bien cumplían con la demanda de los jugadores. En este caso la historia que mueve al fontanero a salir de su casa es la siguiente: Bowser, el Rey de los Koopas, ataca al Reino Champiñón enviando a sus 7 hijos para sembrar el caos. Los Reyes del lugar son transformados en animales y sus cetros son entregados a los hijos de Bowser para dotarles de más poder con el que hacer el mal. Mario debe derrotar a cada uno de los hijos de Bowser para devolverles el cetro a los Reyes del Reino Champiñón. Una vez lo ha hecho, raptan a su amada princesa y debe ir a por ella, siendo el Final Boss el mismísimo Rey Koopa.
El juego está dividido en 8 mundos, cada uno de ellos con algunas cualidades que los hacen únicos:
Praderas: Colorido y fácil de superar.
Los enemigos no son un gran problema. Es más bien como un tutotial
en el que empezar a darle a los botones de salto y carrera. las
fases son sencillas y el castillo final te mostraba como serán los
demás.
Colina del Desierto: Arenas movedizas
por todas partes, palmeras y cactus con pinchos que nos intentarán
hacer el camino más difícil. En algunos lugares el Sol era el mayor
problema porque se salía de la órbita e iba detrás de nosotros para
quemarnos el peto.
Mar: Estaremos la mayor parte del tiempo bajo
el agua. Los peces y los calamares perseguirán a Mario e intentará
comérselo. Pero no cuentan con que tendremos a nuestro alcance el
traje de rana para hacernos las cosas más fáciles.
Isla Gigante: todo en estas tierras es enorme,
desproporcionado. Los enemigos serán mucho más grandes que nosotros
y los bloques son gigantescos. Hay que tener cuidado con todo ya
que nos sacan varias cabezas.
El Cielo: Comenzamos a jugar estos niveles en
tierra firme pero según avanzamos en las fases pasamos a jugar en
el cielo. Las nubes y la capacidad de volar de Mario serán
imprescindibles si no queremos caer el vacío.
Iced Land: El hielo es el señor del lugar.
Resbalaremos allá por donde vayamos creándose situaciones bastante
graciosas. No serán pocas las veces que calcularéis mal e iréis
directitos a un precipicio sin poder hacer nada para
remediarlo.
Pipe Maze: es el territorio de los Hermanos
Martillo. Habrá nuevos enemigos como plantas chiquititas pero
hambrientas y todo tipo de lanzadores de martillos. Por suerte,
nosotros también podremos adoptar ese rol de lanzador de
martillos.
Castillo del Rey Koopa: Nuestro enemigo final se esconde aquí. Menos mal que lo hemos encontrado y podremos salvar al Reino Champiñón de todos los males que ha traído. El viaje termina aquí.
Todos los mundos tienen características en común aunque sean de temáticas diferentes. Todos ellos tienen un Castillo Final en el que se encuentra un hijo de Bowser. Según avanzamos encontraremos niveles más difíciles como los famosos barcos voladores.
Como buen fontanero, no iremos a hacer frente a los peligros sin herramientas. Para poder superar las trampas de los enemigos tenemos a nuestro alcance trajes con poderes especiales, como si de un superhéroe se tratara. Los más comunes son los de lanzador de bolas de fuego y el de zorrillo que nos dará la capacidad de volar. Pero según avancemos encontraremos otros con poderes geniales como el traje de rana para bucear, el de mapache (Tanooki) para convertirse en estatua y ser invencible, o la bota en la que podemos meternos para saltar sin preocuparnos donde caigamos.
Algo que me gustaba mucho es que no era obligatorio jugar con Mario sino que también te daban la oportunidad de jugar con Luigi. Es más, yo siempre jugaba con Luigi. Me encanta. Pienso que no se merece ese papel de segundón que le han dado e intentaba que retomara el protagonismo día a día.
Existía un modo para dos jugadores pero no era gran cosa. No jugaban dos personas de forma simultanea. El modo se podría asimilar a lo que decíamos todos cuando un juego solo era para una persona: una vida o fase cada uno. Pues de eso se trataba. Cuando el jugador uno perdía una vida o se pasaba una fase entraba en juego el jugador dos, con Luigi, para continuar. Es decir, nunca jugaban los dos a la vez y de multijugador tenía poco. Se podía conseguir lo mismo pasando el mando, sin complicaciones de ningún tipo.
La música, compuesta por Koji Kondo, está realizada en 8bits con una melodía diferente no solo para cada mundo sino que variaba casi en cada nivel. Los castillos finales tenían una música tétrica a diferencia de los primeros niveles que poseen una melodía agradable y con marcha. Nunca llegaba a aburrir ni molestaba en absoluto. Estaba bien integrada en el juego a pesar de que la calidad no era para tirar cohetes.
Algo importante a tener en cuenta es que al no existir forma alguna de guardar la partida, la duración de los juegos clásicos era bastante corta. Esto daba la posibilidad de pasarse el juego del tirón. Han sido muchas las ocasiones en las que hemos dejado el juego en pausa para ir a comer y retomarlo de nuevo sin tener que apagar la consola, lo que significaría empezar desde el principio. Una partida de Super Mario Bros 3 puede durar muchas horas si lo juegas de la forma más legal, es decir, jugando todos los niveles y no haciendo saltos de mundo ni cosas por el estilo. También hay algunos flipaos expertos, como el japonés del video, que son capaces de pasárselo en menos de 12 minutos. Seguro que para depurar esa técnica ha pasado días y días frente a la pantalla perdiendo vidas como por un descosido. Yo recomiendo tener algo de vida social de vez en cuando, no es nada malo ni hace daño a la salud. Más bien es hasta recomendable.
Y hasta aquí Super Mario Bros 3. Para todos aquellos que leyendo este post os haya entrado morriña tengo una pequeña sorpresa. Si vais a este enlace podéis jugar tranquilamente a la versión original de Super Mario Bros 3 en versión flash. ¡Qué lo disfrutéis! He de reconocer que antes, durante y después de escribir estas líneas me he pegado mis pequeños vicios en el enlace que os he proporcionado.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.


Este juego es increible!
Larga vida al super mario 3!
se ve vueno el juegos pero adonde se puede jugar