Le llegó el turno a un juego cuyo nombre por sí solo ya impone respeto y algo de miedo: Diablo. Este título de rol medieval fue creado por el estudio Blizzard North para PC, y supuso un auténtico bombazo para la industria ¿Las causas? Bueno, tendremos que adentrarnos en la mazmorra para buscarlas.
iablo llegó al mercado en el año 1996 cosechando tal un éxito que incluso se hizo una versión para PSOne y otra para Mac. Este juego nos situaba en un ambiente de fantasía medieval protagonizado por el típico héroe que debe ir matando monstruos a troche y moche. La historia nos habla de una gran guerra, la fuerzas de la luz contra la oscuridad, maléfica brujería, etc… Lo habitual en estos menesteres. El caso era que nuestra misión consistía en internarnos dentro de una gigantesca y laberíntica mazmorra para acabar con un poderoso Diablo. En realidad antaño fue un hombre, pero una piedra mágica lo transformó y es necesario que le detengamos.
Lo primero era escoger a nuestro personaje, y podíamos elegir entre un guerrero, un mago o una ladrona. Cada uno poseía puntos fuertes y débiles, pero lo interesante del asunto era que no estaban excesivamente "atados" a su condición. Por ejemplo si escogíamos al guerrero igualmente podíamos usar hechizos, aunque evidentemente no tan bien como el mago. Esto daba más flexibilidad y opciones a la hora de jugar, algo que era de agradecer pues mantendríamos el personaje escogido durante toda la aventura.
Por otra parte la calidad de este juego era bien palpable en todos los aspectos. Diablo contaba con notables escenas cinemáticas (para aquel tiempo), buenos gráficos, convincente sonido y una atractiva jugabilidad que mezclaba perfectamente la acción arcade y el rol. Era un juego que destacaba a simple vista, sin duda algo prometedor.
La idea general así como la mecánica de juego no eran del todo originales, pues más bien recordabana lo ya existente en videojuegos de este tipo. Diferentes armas, conjuros, pócimas, armaduras y por supuesto feroces enemigos. Dicho esto quiero dejar claro que Diablo no destacaba por ofrecer conceptos nuevos, pero sí por el modo en que consiguió mezclarlos dentro de una sublime ambientación.
Así es, el aspecto tenebroso y amenazador de las mazmorras atrapaban al jugador como ningún otro juego había conseguido hasta la fecha. Gráficamente era sorprendente para ser en 2D prerenderizado, con buenos efectos para las magias de relámpago o fuego y un amplio repertorio de enemigos con notable calidad visual. En cuanto al apartado sonoro tanto la música como los efectos eran sublimes y muy adecuados para sumergir al usuario en la atmósfera del juego. Está claro que la ambientación fue un gran punto a favor, pero desde luego no el único. Veamos ahora la jugabilidad.
Básicamente estamos ante un juego arcade con perspectiva isométrica y que puede controlarse sólo con el ratón. Empezamos en un pueblo donde podremos hablar con sus habitantes y volver siempre que queramos para comprar o vender objetos. Al meternos bajo tierra la mazmorra se genera aleatoriamente y debemos encontrar la escalera de descenso al siguiente nivel. Moviendo el puntero y haciendo "click" desplazamos a nuestro personaje, atacamos, usamos los items y nos movemos por el inventario. Al matar monstruos recibimos experiencia que nos hará subir de nivel y por consiguiente ser más poderosos. En fin, usa varios típicos conceptos de los juegos de rol.
Explicado así no parece que Diablo sea gran cosa, pero fue el resultado conjunto lo que le proporcionó su gran éxito. Ubicar el estilo de rol medieval dentro de una jugabilidad arcade (hack & slash) fue todo un acierto. El juego no tenía puntos flojos destacables, además de resultar muy entretenido y adictivo. Había misiones secundarias, multitud de monstruos, hechizos, armas, pociones, pergaminos, protecciones, etc… Añadamos a todo eso las diferentes habilidades que pueden mejorar los personajes al aumentar de nivel y tendremos un juego en el que siempre hay algo que hacer.
Por otro lado también incluía un modo multijugador para conexiones TCP/IP y LAN, junto a la interesante posibilidad de conectar con el servicio en línea de Batle.net. El tipo de juego era cooperativo con un máximo de cuatro jugadores, y como es lógico ofrecía una experiencia distinta al ya excelente juego en solitario. Diablo era un juego que ofrecía los atractivos y diversos elementos del rol dentro de una sublime ambientación junto a una jugabilidad sencilla, rápida y directa (sin combate por turnos) Tal fue la "potencia" de la fórmula que incluso los no interesados en juegos de rol bien podían quedar atrapados bajo su influjo ¿Qué más se puede pedir?
Diablo llegó a crear un subgénero que podríamos denominar como RPG de point and click (similar a las aventuras gráficas). Al saltar a la palestra rápidamente se convirtió en un claro referente para la industria. En los años posteriores aparecieron bastantes juegos inspirados en dicho título, como por ejemplo NOX, Planetscape Torment, Darkstone, Icewind Dale, Dungeon Siege, Arcanum o Titan Quest. Unos en 2D y otros en 3D, controlando un personaje o varios a la vez, el caso es que la influencia de Diablo estaba patente.
Curiosamente Blizzard no explotó en demasía su propia franquicia, pues hasta la fecha sólo existen dos juegos de Diablo más un par de expansiones. No obstante con la segunda entrega lograron aumentar la comunidad de fans y actualmente son muchos los que aguardan impacientes la llegada de Diablo 3. Y a todo esto, ¿cuál es el origen de Diablo? Bueno, tal vez se inspiraron en viejos títulos como "Angband" o "Moria", pero lo que llegó a crear Blizzard fue algo especial y único. En cualquier caso queda demostrado que este juego marcó tendencia, mucha tendencia.
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