En el marco de unas conferencias internacionales recientemente celebradas en la localidad de Chiclana de la Frontera (Cádiz), la Consejera delegada de Microsoft Ibérica, Rosa García, ha efectuado unas declaraciones criticando la política de apoyo al software libre de las Juntas de Extremadura y de Andalucía.
a Asociación Hispalinux, junto a la Oficina de Software Libre de la Universidad de Cádiz, han salido al paso de estas declaraciones en defensa de las administraciones públicas, destacando que lejos de "desarrollar lenguajes digitales que sólo se pueden usar en el interior de su territorio", como afirma la Consejera de Microsoft, las Juntas de Extremadura y de Andalucía han apostado por una tecnología abierta y universal, con más de 12.000 programas diferentes mantenidos por miles de desarrolladores de todos los puntos del planeta, a los que se han sumado estas administraciones y con métodos para el desarrollo inspirados en los criterios que la comunidad científica viene utilizando, atávicamente, durante siglos.
Según Hispalinux, la opinión de la Sra. García acerca de que se esté usando software libre en las escuelas andaluzas (le "parece tan dramático como decir que la Policía andaluza sólo puede usar Citroën") está mal planteada, puesto que el uso de software libre no es una cuestión de marca, sino de características. La administración pública está en su perfecto derecho de exigir algunas características concretas esenciales sobre el software adquirido, sin que esto impida a Microsoft o a cualquier otra empresa el desarrollar, proporcionar o dar servicios de software libre para la administración pública, si es su deseo.
Siguiendo la metáfora planteada, ¿sería lógico que la administración consintiera el uso de una marca de coches que prohibiera a la policía el revisar el motor para arreglar una avería? Eso es lo que hacen actualmente compañías como Microsoft: negar el acceso al código de los programas a las personas que lo han adquirido, aunque tengan suficientes conocimientos para repararlos o mejorarlos, expresa Hispalinux.
El comunicado de la asociación continúa diciendo que Igualmente falaces consideran los defensores del software libre las tesis defendidas por Microsoft en materia de educación, según las cuales los niños adquieren "una formación sólo válida en la comunidad autónoma en la que han sido educados", debido a que no utilizan los productos que comercializa esta compañía. Los niños deben estar formados en habilidades generales, en conocimiento neutral, y no en los productos concretos de una marca comercial. Sólo de esta manera se garantizará el carácter universal de los conocimientos adquiridos.
Y por último, las instituciones firmantes del documento apoyan firmemente la propiedad intelectual, a la vez que consideran que las patentes de programación son un obstaculo para la innovación y que es falso que que los programas que no se pueden patentar "no generan beneficios económicos".
Esto último queda demostrado por la propia Consejera delegada de Microsoft Ibérica, al proclamar que (sin que las patentes de programación esten vigentes en Europa) su empresa haya aumentado sus beneficios en un 14%. Ha llegado el momento para un nuevo modelo en el negocio del software, en el que las mejoras puedan ser elaboradas por la industria local, en auténtica competencia y sin la subordinación tecnológica a empresas multinacionales, de modo que los beneficios económicos repercutan directamente en los ciudadanos de cada rincón del planeta, afirma Hispalinux.
Este nuevo modelo explota el hecho de que una parte fundamental del negocio del software está está en los servicios de soporte y personalización, según las necesidades de los usuarios, más que en el software en sí mismo. De la misma manera que el negocio no está en las matemáticas en sí, sino en su aplicación práctica a las necesidades de las personas.
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