Hace unas semanas, Richard Stallman, gurú del soft libre, fundador de GNU, discutía apasionadamente contra la legislación que él llama "patentes de las ideas de software". El núcleo central del argumento de Stallman es que si se permite a las compañías patentar las ideas de software, los grandes negocios se encontrarán con una fantástica avenida por la que pasar por encima de los pequeños jugadores, y el movimiento por el software libre se verá realmente estrangulado.
sto, advierte Stallman, es el destino que le espera a Europa gracias a la directiva de patentes de software. Stallman comenta que escenarios diferentes necesitan también diferentes acercamientos. Las patentes pueden ser apropiadas por ejemplo para el sector farmacéutico, pero cree fervientemente que no es lo apropiado para el software.
"Esto no será el final del software libre, pero le hará mucho daño a la comunidad", advierte Stallman.
En Estados Unidos, donde las patentes de software son una garantía cotidiana, los desarrolladores independientes se enfrentan a un gran reto si quieren evitar infringir una patente, comenta Stallman. Considerando el gran volumen de patentes que hay clasificadas, la dificultad de entender qué ha sido patentado exactamente en una aplicación es enorme, teniendo en cuenta el hecho de que las patentes pendientes no son siempre de dominio público.
Cuando un desarrollador infringe o vulnera una patente tiene tres posibles salidas: evitar la idea, intentar comprar una licencia o darle la vuelta a la patente. Nadie está obligado a conceder licencias.
El bosquejo de la legislación europea fue propuesto para ofrecer más claridad sobre qué debería y no debería ser patentable. De cualquier forma, es una cuestión muy amplia a la hora de prestarse a interpretaciones. En un extremo, puede ser leída como aquel documento que sólo permite las patentes para software que da soporte a procesos físicos, pero por el otro extremo, puede ser aplicado en un abanico mucho más amplio de posibilidades.
Contra este contexto, el mensaje de Stallman es uno de los importantes. Existe una pequeña duda sobre lo que comenta Stallman: permitiendo las patentes de software el impacto entre la comunidad de software libre puede ser devastador.
Por ello, ofreció varias analogías sobre la situación actual respecto a las patentes de software. Una de ellas está relacionada con la música: las ideas en software son muy similares a construir bloques de música. De la misma forma que una escala aquí y un acorde allá no hacen una canción o una sinfonía, un procesador de textos es más que un corrector ortográfico y un par de fuentes definidas.
"Sí, patentar recompensa las ideas, pero imagínate el ejemplo en la música: si en la época en la que Beethoven estaba componiendo sucediera esto, podría haberse tirado muchísimo tiempo escribiendo algo que no infrigiera una patente a la vez que él escribía sus sinfonías. Con lo cual el resultado habría sido bastante diferente", comenta Stallman.
Finalmente comenta que respecto a la música, el progreso del software es dependiente de las ideas que ha habido antes. La creatividad y la innovación no son ideas en sí mismas necesariamente, pero las combinaciones particulares son las que forman el todo. Si se patentan las ideas que lo componen, nadie podría escribir nada nuevo.
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Richard Stallman es la persona que mas sabe del tema. Es un experto, hay que escucharlo. Es una pena que estos hombres del poder sean confundidos por unos pocos ladrones intereceros. Al final, Windows es de los que lo programaron o del que les pago solamente? Donde defiende la propiedad intelectual? Las musicas pertenecen a los artistas, no a las gravadoras. Que lo mismo pase con el software!