El software puede matarte. ¿No lo crees? Habla con los miembros de la familia de los 21 pacientes fallecidos y que estaban en tratamiento en el Instituto Nacional de Cáncer en Panamá en noviembre de 2000 y luego hablamos. Los pacientes de cáncer murieron después de recibir una sobredosis de una máquina de radioterapia por un fallo de software. Los técnicos que introdujeron a los pacientes y los datos de medicación en el software que guía a la máquina, se enfrentarán por ello el próximo 18 de mayo en la ciudad de Panamá a cargos de asesinato en segundo grado.
La tragedia del hospital panameño puede ser quizá un extremo de lo que puede causar un fallo de software. Pero consideremos un ejemplo mucho más cercano a nosotros. De acuerdo con algunos artículos publicados, la división de la firma Ferrari en Norte América devolvió 353 automóviles en 1999 debido a un fallo de programación en el software. Algunos modelos de Ferrari 360 Modena y 360 Modena F1 manufacturados el año anterior, contenían interferencias en el módulo de instrumentos electrónicos que marcaban una luz de aviso en el salpicadero si se detectaba algún problema con el sistema de frenos del coche.
Pero no sólo los coches que contienen software ya sea propietario u open source con fallos amenazan nuestra vida. La programación informática está ahora mucho más integrada en el equipamiento y las aplicaciones que contienen los hogares, las escuelas y nuestro centro de trabajo; haciendo de la calidad del software su mayor hándicap. La mayor parte del software lanzado está lejos de ser perfecto, y los analistas de la industria del software admiten que existe una pequeña diferencia entre el control aplicado a la calidad del software en programación industrial y en los productos completos.
¿Abundan las ediciones de calidad?
Los consumidores a menudo criticamos los programas de software por su falta de confianza y la cantidad de agujeros de seguridad o vulnerabilidades que presentan normalmente. La industria, por su parte, analiza la verdad de los consumidores mientras se lamenta por el software que contiene fallos.
Por ejemplo, el Consorcio de Informática Sostenible explicó que podían existir tanto como 20 o 30 fallos o bugs por cada 1.000 líneas de código en la mayoría de las aplicaciones de software. Así mismo, el Consorcio Cutter comentó que de las firmas de software que encuestaron, el 32% admitió haber lanzado software con una gran cantidad de defectos; el 38% dijo que su software carecía de un programa de garantía adecuado, y el 27% comentó que no realizaban revisiones formales de calidad de su software.
En el libro titulado Calidad del software: Análisis y Guías para el éxito, su autor, T. Capers Jones comentó que no existe ningún método para eliminar los defectos de software o los errores que sea 100% efectvo. El diseño formal y las continuas inspecciones de código fuente suelen mejorar la eficiencia de eliminar bugs en un 65%. La mayor parte de las formas de testeo son bastante menos eficientes, representando un 30% o menos.
Muchos de los estudios sobre calidad de software muestran que existe una pequeña preocupación por asegurar la calidad sobre el beneficio. De acuerdo con el Instituto _Nacional de Estándarsds y Tecnología, los desarrolladores suelen pasar un 0% de los costes del desarrollo en identificar y corregir defectos, o sea nada. Datos como estos revelan que el usuario es el primer perjudicado con esta actitud de la industria del software. Pero cuando el código ineficiente corre bajo sistemas que se consideran críticos en medios como el transporte o los procedimientos médicos, esta actitud puede ser... mortal.
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NO EXISTE EL SOFTWARE PERFECTO