Esperad un segundo... ¿No es Linux el sistema operativo que reside en la mayor parte de los servidores del mundo, usado por los ordenadores más potentes que corren data centers, con más páginas web publicadas y conduce la mayoría de las redes corporativas? Desde hace poco tiempo, la respuesta es sí. De cualquier modo, Tux el pingüino, la mascota de Linux, ha escapado del cuartito en el que lo tenían encerrado expandiéndose ahora a través de un área mucho más amplia del escenario tecnológico.
Usas un router wifi Linksys para navegar sin cables? Probablemente lo haces usando Linux. ¿Conduces un Volvo? En algún lugar bajo el armazón, Linux está funcionando en los microprocesadores clave que monitorizan el vehículo. ¿Mirando un vídeo en TiVO? El pingüino es el mago que se esconde detrás del escenario. Para muchas funcionalidades Linux está emergiendo como el sistema operativo favorito, comenta Scott Smyers, vicepresidente de Sony`s Network & Systems Architecture Division.
Pequeñito pero matón
Esto es sólo el comienzo del arranque inicial de Tux en la avalancha de consumibles electrónicos, equipamiento en telecomunicaciones, y redes, que vendrán bajo la mano de versiones especiales de Linux para el año que viene.
Como ejemplo, la compañía Sunnyvale de California vende habitualmente herramientas de software y versiones del SO Linux que han sido específicamente modificadas para los consumidores de TI, Volvo, Alcatel o Samsung.
Los sistemas operativos conocidos como embedded, es decir, software inalterable que corre en microprocesadores cuyo trabajo es realizar un número limitado de tareas, han recogido una pequeña parte del pastel del mercado tecnológico. En 2002, el mercado global para este tipo de software era solo de 675 millones de dólares, de acuerdo con los datos de la consultora Gartner. Este número podría crecer a más de 1 billón de dólares en 2007, una cifra que puede parecernos pequeña en comparación con los grandes mercados de software y hardware mundiales.
A pesar de esto, los sistemas embedded (encajados) son una clave del mercado electrónico del trillón de dólares. Y en el futuro, desempeñarán un importante rol en los centros del llamado infotainment (información + entretenimiento), teléfonos celulares o marcapasos que transmiten datos por internet (utilizando tecnología wireless) a los hospitales para avisar de un ataque al corazón, por ejemplo.
Punto crucial
Procesadores más y más baratos están permitiendo a las compañías electrónicas construir ordenadores cada vez más potentes (y con un amplio abanico de capacidades), introducirse en los equipamientos más exóticos jamás imaginados, compaginados con el posicionamiento de los chips cada vez de menor tamaño (nanotecnología) pero con más potencia. Si un producto solo hace una cosa, es menos importante que si tiene un sistema operativo integrado en él. Pero al igual que vemos el crecimeinto de dispositivos multifunción, un sistema operativo real le da mucho más sentido, comenta Peter Glaskowsky, un analista de la firma In-Stat/MDR con sede en Scottsdale, Arizona.
La habilidad de extender el control sobre el software que corre por esos millones de dispositivos puede llegar convertirse en un punto crucial dentro de la economía global. Y Linux, y en general el software libre, que no sólo es barato, sino que está disponible para cualquiera para usarlo o modificarlo, está emergiendo como una tecnología clave en esta ecuación. Por ejemplo, a una empresa de teléfonos móviles que incorpora Linux en su sistema, puede resultarle mucho más barato y más flexible a la hora de desarrollar nuevos sistemas o aplicaciones para el celular.
Por todo este potencial, Linux se está ganando rápidamente el mercado de este tipo de sistemas operativos, y no sería ninguna sorpresa que este mercado representase ya el 20%.
Millones incontables
¿Suena familiar? Debería. El mismo dinamismo está adquiriendo la expansión de Linux en el mercado de los servidores. Linux tenía un 7% de ese mercado a finales de 2003, de acuerdo con un estudio de IDC, pero este número quizá no refleja los diez millones de versiones libres de linux que los administradores de sistemas han descargado e instalado por sí mismos. Y cada año que pasa, Linux incrementa su share de mercado en un 63%, gracias al enorme incremento de la demanda de los servidores bajo Linux.
Este rápido crecimiento refleja en parte el movimiento de Linux
en el mercado de los sistemas operativos integrados. Hasta hace
poco, este mercado estaba dominado por sistemas operativos
propietarios que eran los que trabajaban este sector. Pero Linux
comenzó a madurar, y las empresas de componentes electrónicos a
fijarse en las ventajas de este sistema operativo open source.
Incorporándolo, las empresas minimizan la variedad de sistemas
operativos que pueden llegar a usar en sus productos mucho más
eficientemente, y el hecho de que los programadores tengan que
concentrarse en su trabajo focalizado en un único SO, añade valor a
sus productos y el trabajo en equipo se vuelve necesario y
rentable.
Las empresas se han dado cuenta que eran entes independientes realizando proyectos similares con software de código abierto. Existía un beneficio obvio en el hecho de trabajar conjuntamente. Esto representa una de las colaboraciones más sofisticadas que jamás he visto, comenta Smyers. Trabajando juntos, los competidores están usando Linux para agilizar los pasos y mejorar el manejo de los productos electrónicos dirigidos a consumidores. Smyers comenta también que aunque esto significa que los rivales tengan que compartir la tecnología, deja un amplio espacio para todos con objeto de construir características distintivas que puedan diferenciar sus productos.
Aunque Linux está rompiendo en el mercado de los servidores, hay un largo camino todavía para alcanzar el mundo de la electrónica a nivel global. Y Microsoft ha seguido minuciosamente la trayectoria creciente de Linux. No le quita ojo.
Sin decidir qué lado es el correcto, ambos rivales se están preparando para una lucha encarnizada. La batalla por el futuro es entre Linux y Windows.
La presión para sobrevivir ha crecido. Wind River ha elegido unirse a Linux y desarrollar también productos en un tándem con Red Hat. Ahora, Wind River cree que puede ganar ofreciendo a los consumidores la habilidad de trabajar con ambos sistemas operativos, libre y propietario.
Sin embargo, Linux todavía se enfrenta a cuestiones serias antes de que pueda alcanzar cada esquina de este mercado emergente. Pcs o servidores, estos sistemas a menudo controlan los puntos donde un fallo puede ser catastrófico o fatal, como los controles de un avión o el mecanismo de urgencia de un ascensor. No sólo necesitan tener la confianza de que pueden funcionar correctamente sino que deben operar mucho más ajustados y finos que el software de pcs y servidores.
De todas maneras, todos parecen estar de acuerdo en que estamos en el comienzo de una enorme oportunidad para Linux. Con Tux buscando nuevos entornos en los que colarse, esta oportunidad probará que al pingüino aún le queda mucho que decir y que nos dará más de una sorpresa en un futuro, no tan lejano.
ghdfghchghgh
5r7upiupóiyyj rhirtyy rYO
quiero jugar a tux el pingüino
Si quieren instalar Linux sin problemas miren esta opción:
www.laflecha.net/canales/softlibre/noticias/2006..
Bueno la que esta en los comentarios.
apoyo la pdofiliia!, el terroriismo ii la xenofobiia !!