Según un reciente estudio, uno de cada 10 sitios Web indexados en Google, el conocido buscador de Internet, contienen un código malicioso capaz de infectar el equipo de un visitante desprevenido.
esta conclusión llegó un investigador privado llamado Niels
Provos, tras analizar más de 4.5 millones de páginas seleccionadas
en el popular buscador.
Más de 450 mil sitios examinados, contenían alguna clase de código
capaz de descargar e instalar alguna clase de troyano, generalmente
del tipo spyware o adware, mientras otros 700 mil podían descargar
e instalar algún código potencialmente destructivo. Esto no solo
involucra el poder borrar información, sino también el robo de
datos confidenciales de los usuarios involucrados.
Si bien las cifras a las que llega el estudio no pueden ser tomadas
con excesivo rigor científico, debido a la falta de información
sobre la metodología utilizada, es importante observar algunas de
sus conclusiones, porque se adaptan a una realidad perfectamente
tangible.
La primera de estas conclusiones, es que el principal factor para
que el código maligno ingrese a nuestros PC, es el uso de la
ingeniería social. La mayoría de las referencias llevan a sitios
con promesas de pornografía, o descarga de software o música de
forma ilegal. El peligro es mayor cuando se hace clic sobre enlaces
a ese tipo de material.
Un ejemplo típico, es una galería de imágenes pequeñas que
supuestamente llevan a videos para adultos. Muchos suelen pedir la
descarga de algún códecs para su visualización. Otros, incluso
llegan a descargar un troyano mientras el usuario cree que está
esperando la descarga del video prometido.
Pero un código perjudicial también puede aparecer en páginas web
legales. Esto ocurre muchas veces en banners publicitarios de
terceros. Incluso sitios corporativos pueden incluir un banner no
controlado por ellos, que algunas veces descarga algún tipo de
spyware o adware cuando el usuario sigue el enlace mostrado.
Pero los sitios que más comprometen la seguridad de nuestros
equipos, son aquellos que se apegan al concepto Web 2.0. Se tratan
de aplicaciones enfocadas al usuario final, que de alguna manera
reemplazan las aplicaciones de escritorio, y que funcionan a través
de Internet.
Este tipo de aplicaciones generan colaboración entre usuarios.
Ejemplos de esto son Google AdSense, BitTorrent, wikis, blogs, y
todo tipo de sitios para intercambiar o compartir desde simples
relaciones sociales a archivos de cualquier clase.
El grado de interacción que esto provoca con los propios usuarios y
su posibilidad de involucrar cada computadora conectada de forma
muy personal, crean un vector muy atractivo para esta clase de
ataques.
Otro método para comprometer sitios legales con código perjudicial
para el usuario que los visita, es la utilización de conocidos
agujeros de seguridad que no siempre los administradores tienen en
cuenta. El problema aquí es una cuestión de responsabilidad. Muchas
páginas corporativas olvidan la importancia de mantener su software
actualizado.
Es en estos casos, en que el riesgo para el usuario es mucho mayor,
ya que por la propia naturaleza de las páginas visitadas, y la
confianza que ello genera, el grado de atención y los niveles de
precaución a tener, disminuyen enormemente.
En el curso de la investigación realizada por los autores del
informe, equipos que visitaron sitios legales que habían sido
comprometidos de una u otra manera, fueron infectados con 50 tipos
diferentes de códigos maliciosos.
Aunque según los investigadores, si Google usara algún método para
examinar las búsquedas realizadas antes de entregar las páginas
buscadas al usuario, el riesgo de infecciones disminuiría
enormemente, es también cierto que es vital mantener nuestros
propios sistemas actualizados para evitar las vulnerabilidades que
pueden ayudar el ingreso de programas maliciosos, así como
imprescindible mantener actualizados nuestros programas de
seguridad, incluido el antivirus.
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