Los creadores de malware han cambiado sus objetivos y su "modus operandi". Por una parte, confirmando la tendencia observada durante los últimos meses, el beneficio económico parece ser su principal motivación. Por otra, en lugar de utilizar un único código malicioso capaz de distribuirse rápidamente a miles de equipos, optan por emplear muchos ejemplares distintos.
n ejemplo muy reciente es el ataque de los gusanos Kelvir. La táctica consiste en inundar el ciberespacio con un gran número de variantes del mismo código malicioso -siete en menos de una semana-. Así se dificulta la labor tanto de las compañías de seguridad, que tienen que elaborar una gran cantidad de vacunas, como de los usuarios, que apenas tienen tiempo para actualizar adecuadamente sus aplicaciones de seguridad. De esta manera, es fácil que un equipo pueda ser víctima de alguno de los nuevos códigos maliciosos.
El verdadero objetivo del ataque de los gusanos Kelvir es descargar
en los ordenadores otros malware, concretamente un tipo muy
específico denominado "bot". Los "bots" son
troyanos automatizados que ejecutan acciones obedeciendo órdenes
externas. De esta manera, un hacker puede llevar a cabo un gran
número de acciones en las máquinas afectadas: robo de datos
confidenciales, ataques hacia otras máquinas, generar spam de forma
anónima, etc.
Los "bots" constituyen una amenaza en plena expansión.
Según datos de la compañía Earthlink, el 20% de los ordenadores
existentes puede contener algún ejemplar. Por otra parte, se estima
que el 66% del spam que circula en Internet está siendo enviado
desde redes de "bots". De hecho, existe un auténtico
mercado subterráneo de alquiler de "bots" en respuesta a
la demanda por parte de los "profesionales" del envío de
correo no deseado, que pagan entre 3 y 4 céntimos semanales por
cada "bot".
Los "bots" también pueden ser empleados para llevar a
cabo ataques de denegación de servicio distribuido (DDoS) contra
otras máquinas. Según publicó Securityfocus, un ejecutivo de una
empresa estadounidense confesó haber pagado a un grupo de hackers
para llevar a cabo ataques DDoS contra tres compañías rivales.
También se atribuye a un ataque DDoS realizado por medio de
"bots", la caída temporal que sufrieron en 2004 sitios
web como Yahoo!, Microsoft y Google.
Según Luis Corrons, director de PandaLabs, "los
"bots" constituyen un instrumento perfecto para las
mafias organizadas que existen en Internet. Su gran versatilidad
permite llevar a cabo acciones que van mucho más allá de ralentizar
los sistemas o inundar Internet de mensajes de correo electrónico
infectados. Sus implicaciones no sólo afectan a lo que suele
denominarse ciberespacio, sino que pueden, incluso, afectar a la
economía y la reputación de usuarios y empresas. Por ejemplo, un
conocido diario de USA sacó a la luz el secuestro de cientos de
máquinas del Departamento de Defensa y del Senado de ese país que
fueron empleadas para enviar spam".
La entrada de un "bot" en el ordenador representa un
grave riesgo para la seguridad de cualquier usuario, aunque los
ataques de este tipo de código malicioso tienen implicaciones a
muchos otros niveles, como puede ser la piratería. Así, existen
"bots" que detectan claves y contenidos de programas que
luego pueden ser distribuidos ilegalmente.
Sin embargo, las empresas son las más perjudicadas por los ataques
de este tipo de malware. Entre los principales daños que los
"bots" pueden causar en los entornos corporativos pueden
mencionarse los siguientes:
- Extorsión a la empresa. Algunas compañías han sufrido chantajes
por parte de grupos organizados de hackers que amenazaban con
impedir el funcionamiento de sus sistemas informáticos en caso de
no acceder a sus pretensiones, generalmente de índole económica.
Este tipo de acciones afecta principalmente a aquellas compañías
cuya actividad se centra en el comercio electrónico o en los
servicios de Internet. La publicación electrónica Rense.com informó
sobre una mafia de hackers que ofrece "protección" a
diversos sitios web de UK, a cambio del pago de 50.000 dólares
anuales.
- Robo de datos. Algunos "bots" descargan malware de tipo
keylogger, diseñado para captar cada pulsación que se realiza sobre
el teclado y enviar esta información a un hacker. Con esto pueden
conseguirse todo tipo de datos de la empresa que pueden emplearse
para realizar estafas bancarias o ataques hacker. También puede ser
perjudicial para la reputación de la compañía, ya que las
direcciones de e-mail robadas pueden ser empleadas para enviar todo
tipo de spam.
- Daños a los recursos de la empresa. Un gran número de
"bots" instalados en los distintos ordenadores de la red
empresarial supone un consumo extra de los recursos de la misma
-ancho de banda, tiempo del administrador de la red, etc.- que
tiene como consecuencia una merma de la productividad.
- Entrada de otros malware en la red. Por lo general, la entrada de
un "bot" en una red informática empresarial es el
preludio de la llegada de todo tipo de malware: spyware, adware,
otros virus, etc.
El "bot" es un código malicioso que es introducido en el
sistema de manera oculta a los ojos del usuario. Además, un único
ejemplar instalado en un ordenador es muy difícil de detectar.
Aunque existen miles de "bots" identificados y que son
detectados y eliminados eficazmente por la mayoría de las
aplicaciones antimalware, constantemente aparecen nuevos
"bots" que son distribuidos subrepticiamente, provocando
que pueda pasar algún tiempo hasta que las compañías de seguridad
detecten su presencia y puedan elaborar las vacunas
correspondientes.
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También es digno de comentar que hay individuos que engañan con promesas de trabajo en el extranjero y te incentivan para que "la victima necesitada" mande la documentación y posteriormente esa documentación no vuelve al destino, provocando para ello una inseguridad y desamparo a grado sumo y por supuesto no hay respuesta favorable. Yo creo que esto debe ser regulado desde los consulados, para que así estos personajes no puedan seguir estafando a las personas que por sus necesidades lo hacen.