Los consumidores chinos se están convirtiendo cada vez más en el objetivo de los estafadores internacionales de Internet, denominados "phishers". El llamado "phishing", por el que piratas informáticos combinan los correos electrónicos basura con webs que intentan estafar a los consumidores solicitándoles los números de cuentas bancarias, contraseñas y otra información clasificada, ha emergido como una potente amenaza global.
China denunció 223 páginas web falsas el año pasado, un gran incremento respecto al único caso denunciado entre 2002 y 2003", dijo el lunes la agencia de noticias Xinhua.
El Banco de China y el Banco Comercial Industrial de China dijeron en diciembre que habían encontrado versiones falsas de sus webs. Aparentemente sólo un cliente fue engañado y ambos bancos dijeron que habían tomado más precauciones respecto a la seguridad en Internet.
La mayoría de las páginas falsas habían sido creadas por hackers extranjeros que podían manipular los servidores locales chinos porque no están resguardados por software de seguridad o cortafuegos de última generación, dijo Xinhua.
Casi 100 millones de los 1.300 millones de personas que habitan China eran usuarios de Internet a finales de 2004. La utilización de tarjetas de débito y crédito y los pagos electrónicos están experimentando un rápido incremento en el país, lo que convierte a los chinos en víctimas idóneas para los "phishers".
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios