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El CERT/CC y el Servicio Secreto de los Estados Unidos publican un estudio que analiza los ataques informáticos realizados desde dentro de las empresas del sector bancario y financiero.
radicionalmente las inversiones en medidas de seguridad informática se han centrando, especialmente desde que la conectividad con Internet se ha convertido en un hecho habitual, en los sistemas de defensas y protección ante la "amenaza externa". Esto es, el objetivo de las mismas es proteger las redes corporativas de los ataques indiscriminados realizados por personas que no conocemos.
Desde hace ya unos años, diversos analistas vienen haciendo
hincapié en que si bien los ataques "externos" son
realmente muy numerosos pero por lo general el impacto económico de
los mismos era bajo. Por otro lado, era importante no olvidar
aquellos que se realizan desde el interior de la red corporativa.
Éstos, muy
inferiores en número respecto a los ataques externos, por lo
general tienen un impacto económico realmente importante. Por
tanto, el mismo empeño que se pone en proteger la red corporativa
de los ataques externos debe aplicarse en proteger los recursos
críticos de información ante cualquier ataque que provenga de la
propia red corporativa.
Un gran problema en la defensa de este planteamiento radica en la
poca información fidedigna y contrastada sobre los efectos reales
de la "amenaza interna". El sentido común puede
indicarnos una cosa pero la carencia de argumentos que corroboren
los mismos es prácticamente imposible utilizarlos como medida
argumental.
El Servicio Secretos de los Estados Unidos y el CERT/CC acaban de
publicar un informe donde se analiza el impacto real de los ataques
con origen en el interior de las organizaciones.
El estudio se centra en empresas del sector bancario y
financiero
y analiza un total de 23 incidentes realizados por 26 empleados
entre los años 1996 y 2002. Las organizaciones afectadas incluyen
empresas de seguros, bancos, firmas de inversiones y otras empresas
del sector bancario y financiero.
De los 23 incidentes estudiados, 15 tuvieron como resultado
diversos tipos de fraude, 4 estaban relacionados con el robo de
propiedad intelectual y los 4 últimos consistían en el sabotaje de
los sistemas informáticos o la red.
Las conclusiones del estudio son realmente interesantes:
* La práctica totalidad de los incidentes no pueden calificarse
como complejos o tan siquiera sofisticados desde el punto de vista
tecnológico. Habitualmente se basan en utilizar vulnerabilidades no
relacionadas con la tecnología, sino con los procedimientos de
negocio o las políticas organizativas. En un 87% de los casos, los
atacantes internos utilizaron mecanismos plenamente legítimos en la
realización de los ataques. Es más, en un 78% de los casos, los
atacantes eran personal autorizado con acceso activo a los
sistemas.
* Una gran parte de los incidentes (81%) fueron fruto de una
planificación previa detallada. En muchas situaciones, había
personas de la organización que conocían las intenciones, planes
y/o actividades de los atacantes. Estas personas con conocimiento
de lo que sucedía habían participado en la organización o esperaban
obtener un beneficio de la actividad delictiva que se estaba
desarrollando.
* El principal motivo para la realización de los ataques (81%
de
los casos) era la obtención de beneficios económicos y no la
intención de dañar los intereses de la organización o los sistemas
informáticos.
* No existe un perfil único que permita identificar a los
autores
de los ataques. Sólo un 23% de los mismos disponen de un perfil
técnico dentro de la organización, un 13% han demostrado algún tipo
de interés en temas relacionados con la seguridad informática y un
27% ha recibido algún tipo de aviso previo a causa de sus
actividades.
* Tampoco existe un patrón común en la forma de detectar un
ataque interno: algunos han sido detectados a nivel interno
mientras que otros han sido identificados gracias a avisos
procedentes del exterior, como pueden ser clientes y
proveedores.
* El resultado en virtualmente todos los ataques realizados
desde
el interior en el sector financiero y bancario fue una pérdida
económica por parte de la organización atacada. En el 30% de los
casos el importe de la pérdida sobrepasó los 500.000 dólares.
Muchos ataques provocaron pérdidas y daños en diversos aspectos
de la organización.
* Casi todos los ataques (83%) se realizaron físicamente en el
interior de las organizaciones y durante el horario habitual de
trabajo.
Más información:
Insider Treat Survey: Illicit Caber Activity in the Banking and
Finance Sector
http://www.secretservice.gov/ntac_its.shtml
Informe sobre els problemes de seguretat originates dins les
organitzacions
http://www.quands.info/2004/08/26.html#a3330
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