Los británicos son los más descuidados a la hora de guardar su información personal o datos confidenciales. Más del 60% de las 100 personas entrevistadas a pie de calle por encuestadores ofrecieron bastantes pistas sobre el tipo de contraseña que usaban (como por ejemplo que se trataba de un nombre de un familia o una fecha de cumpleaños) tanto en cuentas bancarias online como en sitios de comercio electrónico. Combinando esto con otra información, obtenida a través de trucos de ingeniería social, es realmente sencillo conocer la identidad virtual de una víctima potencial.
a encuesta, realizada por Winmark y con el beneplácito de RSA Security, dio como resultado que 2/3 de los consumidores utilizaban la misma contraseña para distintos tipos de sitios web, desde cuentas de correo electrónico a contraseñas para acceder a cuentas bancarias. 1/3 admitió compartir sus contraseñas con la familia e incluso amigos, incrementando el riesgo de fraude masivamente, según se comenta en el diario The Register.
¿La seguridad es un problema?
Quitando la pereza que se suele tener hacia la seguridad personal, los consumidores no tardarían en vilipendiar e insultar a las páginas webs si alguien utilizase la información que tan cuidadosamente han protegido, comenta RSA Security. Más de la mitad (un 57%) de los consumidores entrevistados para la encuesta creían realmente que la responsabilidad de proteger su identidad en internet y su información personal es labor de las empresas que manejan los websites.
Tony Neate, de la Unidad Criminal de Alta Tecnología Nacional comenta que: el acceso a las identidades en internet a través de información personal o contraseñas es el nuevo blanco fácil de la red. La economía británica pierde cada año millones y millones de libras por casos de fraude en robo de identidades. La única solución es que las personas tengan más responsabilidad a la hora de proteger sus identidades virtuales.
Tim Pickard, director de marketing de RSA Security, dijo que estaba asustado por el nivel de ignorancia de los consumidores a la hora de proteger su identidad virtual. Cada día oimos más ejemplos de robo de identidades relacionados con tarjetas de crédito y débito. De cualquier manera, aquí parece haber una gran disparidad entre el riesgo percibido ante un robo de físico y un robo de identidad en internet. Los consumidores necesitan estar más despiertos a la hora de compartir información personal con extraños, que es actualmente una de las mayores amenazas.
De acuerdo con lo que comenta Pickard, no es nada realista esperar que las personas vayan a recordar múltiples contraseñas (normalmente 20, de acuerdo con el estudio), y las guarden en lugar seguro (el mejor es la propia cabeza). En lugar de esto, la industria necesita moverse hacia un sistema federado de identificación basado en una mayor seguridad, que Pickard compara con el sistema usado por los bancos para permitir a los usuarios hacer login en los cajeros automáticos desde diferentes bancos usando el mismo número PIN y tarjeta de crédito.
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