Las redes sociales ofrecen a personas de todo el planeta numerosas oportunidades de ampliar su círculo de amistades y de mantener el contacto con los viejos conocidos. Y no sólo los navegantes más asiduos se quedan fascinados con plataformas como Facebook, MySpace, Xing o Linkedin, sino que la economía sumergida también ha descubierto su potencial.
egún los análisis efectuados por
los laboratorios de seguridad de G DATA, los criminales llevan
mucho tiempo aprovechándose de estas redes participativas para sus
propios propósitos. La infiltración en comunidades online y la
difusión de spam o malware se han ido convirtiendo, paulatinamente,
en algo cotidiano en las redes sociales, y dicha tendencia
continuará al alza.
Los abusos potenciales que han ideado los criminales varían
enormemente, y van desde el espionaje de datos personales y la
distribución de spam o phising hasta el aprovechamiento de los
agujeros de seguridad descubiertos en la plataforma social en
cuestión.
Ralf Benzmüller, director de los laboratorios de seguridad de G
DATA, alerta al respecto sin ocultar su preocupación: "Los
criminales online llevan mucho tiempo pensando en desembarcar en
estas comunidades de usuarios. Durante los dos últimos meses, hemos
detectado un inquietante incremento en la actividad criminal en las
redes sociales, y apenas existe comunidad alguna que no se haya
visto afectada. Las tácticas empleadas son ingeniosas y recurren a
todo el repertorio del eCrimen. Junto a la inserción directa de
malware o la distribución en masa de correos, los atacantes
utilizan las redes sociales para redirigir a los usuarios a ciertos
sitios web, con el objetivo de infectar sus ordenadores mediante
descargas dirigdas o descargas de archivos, o incluso tentando a
compradores potenciales a hacer compras en sitios con ofertas
dudosas".
La alta popularidad y aceptación de las redes sociales y su
especialización en temas específicos proporcionan a los criminales
un potente caldo de cultivo. "En comparación con el mundo
real, los costes y el esfuerzo requerido, junto los posibles
beneficios que se pueden logra,r ofrecen a los criminales una
relación coste/beneficio particularmente favorable. Sólo en
Facebook existen más de 130 millones usuarios en todo el
mundo", continúa Benzmüller. "La segmentación en
sub-comunidades permite a los spammers crear correos fraudulentos
dirigidos con mayor precisión a un grupo específico de
usuarios".
Ataques dirigidos específicamente a una empresa concreta
La información que los propios miembros de las redes sociales
divulgan sobre sí mismos y todo lo que les rodea también permite
que los cibercriminales dirijan de forma específica sus ataques a
ciertas empresas. "Con la información que se puede recopilar
en Xing sobre una compañía en concreto, se puede enviar phising
específico al equipo directivo de la compañía, al departamento de
ventas o a los responsables de cuentas, por ejemplo, todo ello
gracias a la información facilitada en los perfiles sobre la
compañía en la que trabaja el usuario, así como sobre sus
compañeros de trabajo o sus aficiones. Estos troyanos hechos a
medida, una vez logran infiltrarse en la compañía, puede acabar
provocando cuantiosas pérdidas hasta incluso llegar a provocar su
quiebra", advierte Benzmüller.
Datos personales
Además de la inserción directa de malware o la distribución masiva
de correos no deseados, los atacantes utilizan las redes sociales
para dirigir a los usuarios a sitios web infectados en los que
puedan robar sus datos personales, para proceder a su posterior
venta en el mercado negro. Especialmente atractivos resultan los
datos de acceso y el resto de información habitual del perfil, los
números de teléfono, las direcciones de correo electrónico y las
fechas de nacimiento.
Los laboratorios de seguridad de G DATA han estimado que el precio
actual en el mercado negro de 500 MB de datos no filtrados ronda
los 40 euros. Los receptores de estos datos robados los venden y
revenden a call centers extranjeros, proporcionándoles un acceso
más sencillo a los clientes.
El perfil transparente
Los usuarios de estas plataformas a menudo exponen de forma
insensata sus datos personales o de su empresa a un amplio espectro
de personas. Esta información, por ejemplo, se publica sin
protección y queda a disposición de cualquiera -y no sólo de amigos
aceptados- en Xing o Linkedin. Utilizando servicios como 123people
o Yasni, resulta fácil recopilar perfiles de usuario, lugares de
residencia o aficiones y utilizar tales datos posteriormente para
lanzar ataques dirigidos. "A grandes rasgos, uno sólo debería
publicar en las redes sociales aquello que se atrevería a escribir
en una valla en una estación central de tren. Las empresas deben
establecer guías maestras para frenar estos posibles abusos",
concluye Benzmüller.
Medidas básicas de seguridad
Aquellos que utilicen alguna red social y quieran minimizar el
riesgo existente, deben seguir los siguientes consejos básicos de
seguridad:
· Un ordenador se puede ver infectado con malware con tan sólo
visitar un sitio web (descarga dirigida, o drive-by-download), sin
tan siquiera acceder al disco duro. Los antivirus tradicionales,
que solo monitorizan los archivos del sistema, resultan por tanto
ineficaces. La protección adicional necesaria se ofrece mediante un
escaneo http, que comprueba el contenido de la web antes de que
llegue al navegador web y cause daño alguno.
· Los usuarios de Xing, Lonkedin y similares deben configurar sus
perfiles de forma que sus datos personales sólo estén a disposición
de las personas que ellos decidan directamente. De otra forma, los
motores de búsqueda de personas como 123people o Yasni indexarían,
almacenarían y pondrían a disposición de cualquiera tales datos
personales.
· La protección antivirus, el sistema operativo y el navegador
deben estar siempre actualizados a la última versión disponible.
Esto elimina los agujeros de seguridad conocidos y asegura que las
defensas antivirus estén siempre en vigor.
· Mantenga cierto escepticismo sobre las peticiones de amistad de
personas desconocidas, ya que podrían ser traficantes de datos en
búsqueda de información personal que recopilar para su posterior
venta.
· No responda a aquellas notificaciones en las que se le pida que
desvele contraseñas, números de cuenta, códigos PIN o cualquier
otro dato personal, especialmente si se le amenaza con cerrarle su
cuenta o perfil en caso contrario.
· Utilice contraseñas complejas. Evite términos de fácil lectura,
como nombres o fechas. De otra forma, corre el riesgo de que le
roben su contraseña. Por ello, conviene escoger una contraseña que
combine letras, números y caracteres especiales, algo que en
definitiva no se encuentre habitualmente en un diccionario o
calendario.
· ¡Utilice una contraseña distinta para cada comunidad en la que
participe!
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