Los centros de comunicación, los ordenadores y las tabletas se han considerado como tecnologías con aplicaciones prometedoras al ámbito educativo. Pero los teléfonos móviles se distinguen de todos estos dispositivos de forma llamativa. En los institutos estadounidenses, el 98% de los estudiantes tiene acceso a algún tipo de smartphone, según un estudio de Blackboard y Project Tomorrow.
or otro lado, según la Unión Internacional de Telecomunicaciones de la ONU, a finales de 2010 existían 5.300 millones de contratos de telefonía móvil en todo el mundo y un 90% de la población mundial tiene acceso a algún operador móvil. En cambio, sólo hay 2.000 millones de personas con acceso a internet.
Si cada vez son más los estudiantes que llevan sus propios mini-ordenadores a clase, a pesar de que pueden distraerles, también pueden utilizarse para mejorar su aprendizaje. Mashable ha analizado cuatro formas en que se están utilizando los teléfonos móviles en las clases y que podrían marcar las tendencias educativas del futuro.
1. Aprender investigando
El aprendizaje basado en la investigación a través de los teléfonos
móviles consiste en combinar el uso de dispositivos móviles y el
aprendizaje teórico a través de la experimentación y las preguntas.
En la Universidad
Cristiana de Abilene (ACU) llevan años equipando a sus
estudiantes con iPods y iPhones y han creado un estilo de enseñanza
propia. Según asegura Dwayne Harapnuik, director de mejoras en ACU,
"la mayoría de los estudiantes no sabe qué preguntar. Los
teléfonos conectan con un modelo en el que los estudiantes acceden
a la información cuando la necesitan y crean conexiones más
significativas basadas en lo que ya saben". Los profesores
utilizan los móviles para ofrecer información, tarjetas de datos,
palabras clave y otro tipo de información que los estudiantes
pudieran necesitar para llegar a clase dispuestos a debatir y
experimentar.
2. Dar la vuelta a las clases
En algunas asignaturas de la ACU, los podcasts se han convertido en
un elemento esencial para las clases, ya que los estudiantes pueden
consumir así la información que suele comentarse en clase cuando
ellos quieran y donde quieran. De esta forma, en el tiempo de clase
los profesores pueden interactuar con los estudiantes para resolver
problemas. Además, los estudiantes pueden parar y repetir la
información que no entienden y trabajar a su propio ritmo. Un
sistema que sólo es posible si todos los estudiantes tienen un
móvil pero, como apunta Harapnuik, "¿te vas de casa alguna vez
sin tu teléfono móvil? La belleza del móvil es que siempre está
ahí".
3. Reinventar los libros de texto
"Los libros de texto están siempre con la información
equivocada, en el orden equivocado, al precio equivocado y con el
peso equivocado en mi mochila", comenta Jed Macosko, profesor
asociado de física en la Universidad Wake Forest. Macosko fundó un proyecto
para transformar el libro de texto analizando cómo aprende la gente
y creó BioBook, un sistema que utiliza los dispositivos móviles y
ofrece contenidos escritos por los compañeros. En sus clases, sus
alumnos escriben conceptos cortos que se almacenan como nodos y que
se relacionan con otros sobre la misma materia y, cuando un
estudiante abre su BioBook buscando un término, puede acceder a
otros haciendo clic sobre los distintos nodos. "Si tienes un
libro de texto grande y pesado, no lo sacas de tu habitación muy a
menudo. Pero sí te llevarás tus tarjetas de resumen para estudiar
para el próximo examen. El mismo tipo de portabilidad de las
tarjetas es lo que te da tu teléfono móvil", apunta
Macosko.
3. Enseñar a las comunidades difíciles de
alcanzar
Los informes de la ONU apuntaban a que, a finales de 2010, el
índice de penetración móvil en los países en desarrollo alcanzaría
el 68%. Un porcentaje que ha llevado a muchos esfuerzos educativos
en la misma dirección: "la banda ancha llegará, pero no lo
suficientemente rápido. Los ordenadores, como los imaginamos
puestos sobre el escritorio de alguien, llegarán, pero no lo
suficientemente rápido. Los móviles ya están aquí, creemos que hay
una oportunidad real de explorar", afirmó Michael Trucano,
especialista en política educativa del Banco Mundial. Trucano
afirma que, aunque no hay muchas iniciativas de educación móvil en
los países en desarrollo que hayan llegado a ser relevantes, pero
hay proyectos prometedores. En Pakistán, un grupo de educadores
experimentó recientemente con pruebas por SMS para los estudiantes.
Otras iniciativas se centran en ofrecer vídeos educativos para las
clases o juegos móviles para enseñar idiomas. "Especialmente
en el momento en que muchos países están considerando comprar
toneladas y toneladas de ordenadores para sus colegios, los
ministerios de educación deberían, al menos, considerar los
ordenadores de bolsillo como parte de sus próximas decisiones de
inversión".
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