Según una reciente encuesta, más de la mitad de las personas, suelen almacenar archivos relacionados con sus trabajos, tales como correo electrónico y documentos confidenciales, en medios no seguros, ignorando los riesgos que esto puede traer a las empresas.
na compañía británica de gestión de
contenidos (Tower Software), realizó en Gran Bretaña una encuesta
al respecto, encontrando que más del 55 por ciento de los
trabajadores son culpables de estas transgresiones.
Casi el 40 por ciento de los encuestados, almacenan sus archivos de
trabajo en una gran cantidad de lugares, muchas veces fuera de la
red corporativa. Un 21 por ciento de ellos lo hace en dispositivos
como memorias USB.
Un 14 por ciento admite hacerlo en sus propias computadoras,
generalmente laptops, y un nueve por ciento de éste grupo, admite
hacerlo también en otros dispositivos personales, los que
fácilmente pueden llegar a las manos de cualquier otra persona
ajena a la empresa.
Casi un ocho por ciento utiliza discos duros removibles, y un siete
por ciento hace uso de dispositivos como PDAs (computadoras de
mano), y teléfonos móviles de última generación, para almacenar
tanto su correo electrónico, como otros archivos y documentos.
Aún más preocupante, es que el uno por ciento de los encuestados
ignora en cuál de estos lugares tiene archivos críticos para la
empresa, apenas recuerda que "alguna vez" guardó algo
allí.
Los empleados con cargos medios, un 62 por ciento, parecen ser los
peores a la hora de llevar a cabo despreocupadamente estas
prácticas, si lo comparamos con el 43 por ciento representado por
el personal administrativo, que parece ser "un poco" más
cuidadoso.
El aumento en la popularidad de ciertos medios de almacenamiento
móviles, es en parte culpable de esta mala práctica. La otra razón,
es que las empresas no insisten lo suficiente para educar a sus
trabajadores sobre los temas relacionados con la seguridad, ni son
claras en la implantación de políticas estrictas para el manejo de
sus propios documentos.
Por ejemplo, muchas compañías implantan rigurosos controles y
protecciones en la conexión de sus redes a Internet, incluyendo
antivirus y cortafuegos. Pero muchas veces omiten proteger sus
equipos internos "porque no se conectan a la red",
ignorando la facilidad de que una infección pueda iniciarse cuando
un desinformado empleado inserta su memoria USB para copiar su
propio correo electrónico, o para transportar un simple archivo a
otra máquina de la empresa.
La utilización de antivirus y cortafuegos personales en cada uno de
los PC de cualquier lugar de trabajo, hoy día es algo estrictamente
fundamental.
La otra acción que las empresas deberían tomar como regla básica,
es la de educar al personal sobre los riesgos que corren al usar
dispositivos móviles para almacenar información de su propio
trabajo.
Y por supuesto, es importante mantener a las personas informadas
sobre los peligros de estas prácticas, a medida que la tecnología
de los dispositivos móviles capaces de almacenar grandes cantidades
de datos, se hace cada vez más accesible.
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