La organización Internews acaba de lanzar un informe titulado "La promesa de la ubicuidad" en el que analiza la expansión de la telefonía móvil en los países en vías de desarrollo, y sus consecuencias para la industria. Según Internews, los usuarios de esta tecnología en los países más pobres del planeta constituyen un amplio mercado, pero sus necesidades son muy diferentes a los de los usuarios de los países ricos. Conocerlas resultará esencial para que la ubicuidad sea posible. Los expertos aseguran que casi toda la humanidad estará conectada a través de la telefonía móvil en tan sólo unos años. Por Yaiza Martínez de Tendencias Cientificas.
a organización Internews,
que agrupa a 30 organizaciones no gubernamentales y que trabaja por
la expansión libre de los medios de comunicación y de la
información en todo el mundo, acaba de lanzar un informe titulado
"La
promesa de la ubicuidad", en el que se resumen los
desafíos y las promesas de la expansión de la telefonía móvil en
los países en vías de desarrollo.
La industria de la telefonía móvil consiguió que en 2003 (en tan
sólo 15 años desde su aparición) un cuarto de la humanidad tuviera
móviles. Tan sólo cuatro años más tarde, la mitad de la población
mundial -3,8 mil millones de individuos- lo poseía.
La casi totalidad de los futuros nuevos dueños de estos teléfonos
residen hoy en los países del Sur dado que, según el informe, en
los 50 países más pobres del planeta, la expansión de la telefonía
móvil ha sido de un 70% al año, cada año desde 2000.
Ubicuidad en unos años
En todos estos países, sin embargo, el uso de estos aparatos es muy
distinto al uso que les damos en los países desarrollados.
Internews se interesa por las aplicaciones que esta tecnología y
sus innovaciones puedan tener, por ejemplo, "en situaciones de
emergencia, y en los países cerrados" (por guerras o
coyunturas similares), en todas estas partes del planeta.
Cierto es que las compañías se han adaptado bien a este mercado:
Vodaphone, por ejemplo, que hace unos años ofrecía paquetes de 75
euros al mes, ahora vende abonos de 3,5 euros, y Nokia vende
teléfonos móviles a sólo 18 euros.
Así, se han conseguido hitos como el de que el porcentaje de
keniatas que utilizan el m-commerce (comercio electrónico
inalámbrico a través de dispositivos móviles) sea superior al de
los estadounidenses o al de los finlandeses; o que en Jamaica haya
más personas que acceden a Internet desde sus teléfonos móviles que
desde sus ordenadores.
Por eso, según los especialistas, la pregunta no sería si se
conseguirá que la casi totalidad de los pobladores de este planeta
tengan algún día un teléfono móvil vinculado a redes avanzadas que
permitan la difusión de vídeos o la geolocalización, sino
cuando.
Porque este objetivo se alcanzará no en unas décadas, sino en tan
sólo unos años, y las compañías tendrán que adaptarse mucho más a
las necesidades de sus usuarios.
Usos aplicados
El informe de Internews presenta múltiples servicios y usos
innovadores especiales para este entorno, que probablemente no han
sido implantados en los países desarrollados.
En la revista InternetACTU.net
encontramos algunos ejemplos de estos servicios, como el FrontlineSMS,
que consiste en un software de gestión (envío y recepción) de
mensajes de texto utilizado en 50 países que se empleó, por
ejemplo, en la supervisión de las elecciones de Nigeria, Bangladesh
y México.
Por otro lado, FrontlineSMS permite a los agricultores de
Indonesia, Laos y El Salvador estar informados de los procesos de
su producción. Asimismo, alerta a los enfermos sobre cuándo se
deben tomar sus medicinas y en qué dosis; y es utilizado por ONGs
para denunciar abusos o alertar a sus centrales en caso de
problemas.
El informe también menciona el Servicio de
Noticias Jasmine, que es una agencia de noticias fundada en Sri
Lanka que envía noticias por 30 céntimos al mes a un total de
100.000 abonados.
Y cita a SOS
SMS, que fue creada para permitir a los emigrantes alertar a
sus familiares en caso de problemas o abusos.
Tecnología rudimentaria pero general
Los expertos señalan que, en definitiva, los nuevos usuarios de
telefonía móvil de los países en vías de desarrollo difieren mucho
de los usuarios de los países ricos. Para aquéllos el uso de los
teléfonos móviles afectaría a más sectores que el de la
comunicación: el comercio, la democracia, la administración, y la
salud, entre otros.
Así, mientras que en Occidente tendemos a aparatos cada vez más
sofisticados, está claro que la ubicuidad de la conectividad en el
mundo depende de la tecnología más rudimentaria de la telefonía
móvil inicial.
Conocer todas estas circunstancias resulta esencial dada la
velocidad con que se expande la telefonía móvil en los países en
vías de desarrollo, advierte el informe de Internews.
Esta expansión podrá ser una oportunidad, pero también es una
amenaza para los medios tradicionales (los móviles han superado ya
a Internet en número de usuarios, y también a la televisión en
África, por ejemplo): si los medios de comunicación no contemplan
los móviles como una plataforma viable de información otros lo
harán, advierte el informe.
Hay un enorme mercado por explotar, pero se debe saber cómo. En
especial, si se considera que el 90% de los próximos mil millones
de usuarios de telefonía móvil, previstos para 2011, serán
habitantes de los países en vías de desarrollo.
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