El primer ministro camboyano Hun Sen ha prohibido los teléfonos móviles de tercera generación después de que su mujer y sus amigas se quejaran de haber recibido pornografía.
He escrito al Ministerio de Telecomunicaciones para aplazar el uso de ciertos teléfonos móviles", dijo este pasado fin de semana Hun Sen en una asamblea de monjes budistas en Phnom Penh. "Podemos esperar diez años más hasta que logremos mejorar la moralidad en la sociedad".
Hun Sen, un soldado tuerto del Jemer Rojo que lleva en el poder los últimos 20 años, dijo que su esposa había firmado una solicitud pidiéndole que actuara contra los móviles que pueden enviar tanto vídeo como imágenes.
La violencia sexual y los abusos son algo común en la nación surasiática, muy castigada por la guerra.
La primera red móviles de tercera generación (3G) de Camboya se inauguró a principios de año, aunque pocas personas se pueden permitir tener uno de estos aparatos.
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¿Moral o tecnología?, he ahí el dilema...la decisión en este caso, la toma una ama de casa...me parece que para estos camboyanos lo que diga una mujer no tiene importancia (para ellos las mujeres son objetos), debe ser más bien que la empresa telefónica no le paga una comisión por este tipo de anuncios, o lo pescaron in faganti...