El uso de un teléfono móvil no aumenta el riesgo de desarrollar un tumor cerebral, según indica la última investigación sobre el tema.
l estudio danés, que aparece en la última edición de la publicación "Neurology", abarcó a más de 1.000 personas.
Pero los autores advirtieron que aún faltan resultados de estudios a largo plazo porque la tecnología no ha existido durante suficiente tiempo para saber si los celulares causan enfermedades.
Los científicos recomendaron a las personas utilizar los equipos denominados manos libres para disminuir la cantidad de radiación que penetra al cerebro.
Expertos británicos han recomendado que los niños también deberían de reducir la cantidad de tiempo en que utilizan los móviles como una medida de precaución.
Otros estudios
El gobierno del Reino Unido comisionó a un grupo independiente, dirigido por Sir William Stewart, para que estudiara la seguridad de los teléfonos móviles a finales de la década de 1990.
La última revisión de la evidencia también indica que los móviles no perjudican la salud.
El debate sobre la seguridad de los teléfonos celulares continua porque aún no se ha respondido a la pregunta si la radiación electromagnética que emiten los aparatos móviles es perjudicial para los humanos.
Se ha planteado que podrían afectar las células del cuerpo, cerebro o sistema inmunológico y aumentar el riesgo de desarrollar una amalgama de enfermedades, incluyendo cáncer.
Un estudio sueco publicado en 2002 aseguró que había encontrado una relación directa entre los teléfonos móviles análogos y los tumores del cerebro, pero los expertos han cuestionado la validez de esas conclusiones por la forma en que se desarrolló la investigación.
El estudio
El último estudio fue realizado por el doctor Christoffer Johansen y colegas del Registro de Cáncer Danés y es parte de una investigación paneuropea que busca recabar más evidencia sobre la seguridad de los teléfonos móviles.
Los investigadores entrevistaron a 427 personas con tumores cerebrales y 822 sin tumores cerebrales sobre la frecuencia con la que habían estado utilizando los móviles.
También observaron las cuentas del servicio telefónico de algunos de los participantes para verificar lo que estaban informando.
Las personas con tumores cerebrales no habían estado utilizando sus teléfonos durante más tiempo o con mayor frecuencia que los que no tenían tumores cerebrales.
Pero, advirtió Johansen, "no vamos a poder llegar a una conclusión firme mientras no se puedan confirmar estos resultados con investigaciones a usuarios que han utilizado los teléfonos móviles durante mucho tiempo y con suma frecuencia".
"En nuestro estudio, pocas personas dijeron haber usado el teléfono móvil durante 10 años o más. Así que todavía no conocemos toda la historia".
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