Toshiba anunció el lunes que podría exigir una compensación económica a Sony por posibles daños a su imagen de marca y por la pérdida de posibles ventas, después de la retirada de las baterías de portátiles fabricadas por Sony.
oshiba se unió a otros fabricantes de ordenadores como Apple Computer, Dell, Lenovo, IBM e Hitachi para retirar las baterías de Sony, que según la empresa podrían recalentarse y arder en algunos casos.
Sony ha dicho que pagaría el coste de la retirada, pero Toshiba estaría analizando la posibilidad de pedir más dinero.
"Además del coste directo de la retirada, estamos estudiando los impactos adicionales", como el daño a la imagen de marca y productos y una pérdida potencial de oportunidades de venta, dijo el portavoz de Toshiba Keisuke Ohmori.
"No se ha decidido nada. Pero no descartamos la posibilidad de solicitar que cubran estos daños", añadió.
Toshiba es el tercer fabricante del mundo de ordenadores portátiles, por detrás de Dell y Hewlett-Packard.
Sony afirmó en agosto que la recogida de las baterías de Dell y Apple le costarían entre 20.000 millones y 30.000 millones de yenes (entre 133,5 y 200 millones de euros), pero la firma nipona podría enfrentarse a una carga financiera mayor por las retiradas adicionales.
Sin embargo, en una señal de que los comentarios de Toshiba no provocarán una oleada de reclamaciones de otros fabricantes de ordenadores, Fujitsu dijo que, por el momento, no planea solicitar dicha compensación a Sony.
"Si los grandes minoristas comenzaran a sacar nuestros
productos de sus escaparates sería distinto, pero nada de eso ha
pasado", aseguró el portavoz de Fujitsu, Toshiaki
Koike.
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