Los directivos tienen que forzar la máquina para retener a sus mejores empleados en tiempos de crisis. Esa es la conclusión de varias encuestas de reciente aparición, que además aseguran que se están acelerando las acciones para conseguir tal fin. Asimismo, se está incentivando económicamente a estos trabajadores "estrella". Según estas encuestas, los empleados con más potencial son los que pueden ofrecer a las organizaciones alguna ventaja competitiva cuando la economía vive horas bajas. Ahora bien, muchos directivos hacen esta labor tan importante sin haber recibido ningún tipo de formación al respecto. Por Raúl Morales de Tendencias Científicas.
unque la economía está como está y muchas empresas han
anunciado recortes en sus plantillas, hay directivos que es ahora
cuando están trabajando más para retener a sus mejores
trabajadores. El pago de bonos y cursos de formación son las
acciones más habituales que usan para conseguir fidelizar a esos
empleados que marcan la diferencia en tiempos de crisis.
Según una encuesta
llevada a cabo por Personnel Decisions International (PDI) entre
530 profesionales de 34 países diferentes, una tercera parte de
éstos afirmó acelerar el desarrollo de sus empleados
"clave" es su principal estrategia para retener talentos,
seguida (el 22% así lo manifestó) de ofrecerles incentivos
económicos más competitivos.
Parece una contradicción que las empresas se preocupen de retener a
sus empleados más importantes cuando la economía va mal. Sin
embargo, los buenos directivos se han dado cuenta de que sólo los
mejores talentos dentro de la organización pueden dar a la empresa
alguna ventaja competitiva.
Los resultados de esta encuesta ponen de manifiesto que es
justamente en este momento cuando los directivos tienen que prestar
más atención a este asunto. Cuando hay despidos, los trabajadores
que se quedan reciben más presión y más carga de trabajo, por lo
que es más fácil que se planteen salir de la empresa para mejorar
su situación. Centrarse en retener a estos trabajadores es capital
en los tiempos que corren.
Sin formación
Pero los directivos no siempre tienen las herramientas ni los
conocimientos para hacer esta parte de su trabajo adecuadamente.
Según otra cuesta de la firma especializada en e-lerning SkillSoft,
los directivos europeos consideran que, cuando en sus empresas se
les pide la gestión de la mano de obra, empiezan a desempeñar esta
labor tan importante sin haber recibido ningún tipo de formación.
En Estados Unidos, son gestionar un proyecto y hacer tareas
técnicas los trabajos que se llevan a cabo más frecuentemente sin
haber recibido formación previa.
En términos más generales, el estudio de SkillSoft, en el que
preguntaron a más de 6.000 trabajadores, siete de cada diez
entrevistados dijeron que en algún momento se les había pedido
llevar a cabo algún trabajo fuera de su competencia sin recibir
formación.
"Esta encuesta muestra no sólo lo importante que es formar a
los directivos. Además prueba que los trabajadores tienen que ser
formados en todas las etapas de su carrera", comenta John
Ambrose, vicepresidente de estrategia de esta empresa, en un
comunicado.
Pero, ¿qué otras acciones se pueden desplegar para retener a sus
mejores empleados? La investigación de PDI identifica la necesidad
de que los directivos hagan un esfuerzo para salir de sus despachos
para hablar cara a cara con sus trabajadores.
"Los directivos pueden pedir a sus empleados más valiosos que
participen en discusiones estratégicas, lo que hace que éstos se
sientan más involucrados en el desarrollo de soluciones para la
organización", comenta Tommy Daniel, que es vicepresidente de
PDI.
Otras recomendaciones
Además de este contacto directo, PDI recomienda que se identifique
a los empleados con más potencial. Asimismo, es bueno invertir en
el desarrollo de nuevas oportunidades para estos empleados
clave.
La importancia del cara a cara cuando se trata de retener y
fidelizar trabajadores también ha sido apuntada recientemente por
otra encuesta llevada a cabo por Employee Hold´em. Esta firma
asegura que la fidelización aumenta cuando los directivos tienen
contacto directo y diario con los empleados.
Pese a esta conclusión, que parece muy razonable, el 60% de los
trabajadores estadounidenses no se siente totalmente comprometido
con su empresa. En la encuesta de Employee Hold´em, hecha a más de
2.000 profesionales, el 80% de los preguntados afirmó que tener una
buena relación con su director es esencial para sentirse
involucrados con la organización.
"La gente es el principal recurso que diferencia a las
empresas, y está sin explotar. ¿Cómo una compañía puede tener éxito
si sólo cuatro de cada diez empleados darían un poco más de si
mismos por los clientes, piensan que la ética es más importante que
los beneficios y aseguran que permanecerán en su empresa los
próximos dos años?, se pregunta Marc Drizin, investigador de
Employee Hold´em, en un comunicado.
Otros factores citados por los trabajadores son estar bien
equipados, que el directivo les felicite por el trabajo o sentir la
suficiente libertad como para tomar decisiones.
"Conociendo las costumbres organizativas y las prioridades de
los trabajadores, sus actitudes, comportamientos e intenciones, las
empresas pueden reclutar, enseñar, recompensar y retener a los
empleados más productivos y eficientes", comenta Drizin.
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