l presidente ejecutivo Jerry Yang aumentó las esperanzas de que se avecinarán grandes cambios para la compañía, al señalar a los inversores en julio que nadie era una "vaca sagrada" al asumir las riendas del buscador.
Desde entonces, Yahoo se embarcó en una serie de modestas adquisiciones para impulsar negocios fundamentales como la publicidad y el software de colaboración y cerró otros servicios marginales. Además, reorganizó la gerencia de su equipo de ventas de publicidad.
Sin embargo, las medidas tomadas hasta ahora no igualan la "cirugía radical" que, según muchos analistas, sería necesaria para sacar a flote a la compañía.
Los críticos más acérrimos opinan que Yahoo debería dejar el negocio de búsquedas en Internet y aliarse con el líder del mercado, Google.
Otros alegan que Yahoo debería venderse a un socio de gran envergadura, como eBay, Microsoft, News Corp. o AT&T, para crear a un nuevo líder que pueda competir contra Google, que crece cada vez más.
"Existe sólo un tipo de accionista por ahora: uno que desee pasar por alto el resultado a corto plazo de Yahoo con la creencia de que resultará mas valioso" en el futuro, dijo el analista Jordan Rohan de RBC Capital Markets.
Por ello, es posible que los inversores obvien los resultados de Yahoo el próximo martes para ver si Yang tomó alguna decisión de peso en los últimos 100 días.
Esta idea se verá en parte reflejada por el bajo listón que, según analistas, Yahoo colocó a sus resultados del tercer trimestre.
Los analistas esperan que los ingresos de Yahoo crezcan un 10 por ciento, a 1.240 millones de dólares (unos 875 millones de euros), frente al año anterior.
Asimismo, los analistas esperan que, en promedio, las ganancias desciendan un 28 por ciento, a 8 centavos de dólar por acción, según Reuters Estimates.
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