Los fabricantes de ordenadores estadounidenses Hewlett-Packard y Dell atraviesan un momento difícil, el primero por un caso de espionaje en su consejo de administración, y el segundo por ser objeto de investigaciones por eventuales irregularidades contables.
P indicó el lunes haber sido contactado por las autoridades judiciales no sólo de California sino también federales para dar explicaciones sobre los métodos de investigación utilizados por el grupo en 2005 para descubrir al autor de filtraciones a los medios de comunicación.
El Consejo de administración de HP debía continuar una reunión iniciada el domingo para decidir la suerte de su presidenta, Patricia Dunn, quien ordenó investigaciones privadas. Dunn había indicado el viernes que si el Consejo pedía su dimisión, "aceptaría plenamente su juicio". HP había reconocido el miércoles pasado que Dunn había recurrido a detectives privados y que éstos falsas identidades para obtener revelaciones de las conversaciones telefónicas de miembros del Consejo y periodistas.
El grupo fue forzado a dar explicaciones después de las protestas de uno de los ex administradores, el empresario Thomas Perkins, que dimitió en mayo, cuando descubrió que los detectives habían obtenido sus declaraciones telefónicas haciéndose pasar por él. Por su parte, Dunn declaró el viernes que "no sabía" si los métodos de investigación criticados eran legales o no, pero estaban "mal".
La perspectiva de su marcha favoreció la acción de HP, que el lunes a las 18h10 aumentaba un 1,03%, a 36,46 dólares. Uno de los grandes rivales de HP, el grupo Dell, también está sumido en problemas judiciales: el lunes decidió postergar la publicación formal de sus resultados del segundo trimestre debido a una investigación del SEC sobre posibles irregularidades contables. El grupo también suspendió su programa de compra de acciones y canceló una conferencia prevista con los analistas financieros el miércoles. La noticia hacía bajar el título un 2,26%, a 21,16 dólares, el lunes al mediodía.
Al anunciar el 17 de agosto que su beneficio neto en el segundo trimestre había caído a la mitad, a 502 millones de dólares, Dell también había revelado que su contabilidad era objeto desde agosto de 2005 de una investigación informal de la la entidad reguladora bursátil estadounidense, SEC (Securities and Exchange Commission), con respecto al modo de cálculo de su volumen de negocios "y de otras cuestiones de publicación contable y financiera para algunos ejercicios pasados".
Esta investigación se sumó a un procedimiento judicial iniciado por un tribunal de Nueva York, interesado en los resultados del grupo publicados desde 2002, indicó Dell el lunes. Dell inició una auditoría interna y desea publicar sus resultados "lo más rápidamente posible", precisó, pero aún no determinó si deberá revisar sus cuentas.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios