International Business Machines Corp. (IBM) da empleo a personas en seis continentes y vende sus servicios en casi todo el mundo. Pero la compañía tecnológica ha decidido que sus acciones no necesitan ser tan cosmopolitas.
sta semana, la gigante de tecnología y servicios a empresas, planea retirar sus acciones de la bolsa de Tokio. Anteriormente tomó una medida similar en las bolsas de Viena, Francfort y Zurich. IBM se une así a un número de grandes multinacionales que están reduciendo el número de mercados en los que se transan sus acciones.
Esta tendencia es la opuesta a la que prevalecía en los años 90, cuando muchos predecían que las grandes compañías globales se transarían las 24 horas del día en diferentes mercados del mundo, tal como ocurre con las monedas y los bienes básicos.
Ahora los inversionistas están en contra de este concepto y la razón tiene que ver con los costos ya que las transacciones se realizan en el país que les ofrezca el mejor precio. Generalmente, los inversionistas institucionales, que tienen pisos de negociación en el mundo entero, encuentran que el precio más conveniente se da en los mercados domésticos.
IBM, por ejemplo, dice que cerca del 90% de sus acciones se transan en la Bolsa de Nueva York, incluyendo "la gran mayoría" de las órdenes provenientes de Japón.
"Ya no tenía sentido comercial" estar en tantas bolsas, dice John Bukovinsky, un portavoz de la compañía.
Las empresas pagan una cuota anual por estar inscritas en los mercados de valores, por lo tanto tienen buenos motivos para reaccionar cuando el volumen de transacciones en uno de estos mercados no es apreciable. "Tienen que ver valor real", para estar en una segunda o tercera bolsa de valores, dice Noreen Culhane, una vicepresidenta ejecutiva de la Bolsa de Nueva York.
Es más difícil llevar el control de las acciones que se transan las 24 horas alrededor del mundo, que hacerlo con monedas como el dólar. En los interminables mercados de monedas, que nunca duermen, el dólar es una de las varias divisas que tienen intensa actividad en los más importantes mercados del mundo.
El interés en las acciones, en contraste, está disperso entre miles de empresas en diferentes husos horarios. Incluso una empresa tan grande como IBM no tiene un volumen de transacciones tan alto que justifique su presencia mundial en las bolsas de valores.
Esta tendencia se ajusta a la creciente consolidación de las bolsas en el mundo. En EE.UU. la Bolsa de Nueva York y Nasdaq han anunciado la adquisición de mercados electrónicos, en parte para atraer aún más a compañías globales.
Las compañías están alcanzando un punto en el que "elegirán solamente un mercado bursátil para ser listadas globalmente", dice Charlotte Crosswell, jefe de inscripciones internacionales de Nasdaq. Cerca de dos tercios de las compañías extranjeras que hicieron una oferta inicial de acciones en Nasdaq desde el año pasado, no están en ninguna otra bolsa.
Las inscripciones de empresas extranjeras en las diferentes bolsas del mundo han decaído debido a la caída de los retornos que ofrecen las acciones y al fortalecimiento de las regulaciones. En Londres, el número de compañías extranjeras inscritas cayó a 351 el año pasado, de 419 que había el 2002. En el mismo período, en la Bolsa de Nueva York el número bajó de 473 a 460.
Entre las compañías de EE.UU. que han decidido retirarse de los listados extranjeros están PepsiCo, Apple Computer Inc., y Procter & Gamble Co. Las dos primeras abandonaron la bolsa de Tokio, Procter & Gamble salió de Tokio y de varias bolsas europeas.
Mientras tanto, el prestigio asociado a figurar en la Bolsa de Nueva York se ha visto empañado después de los problemas de gobierno corporativo que han aquejado a esa bolsa. La compañía británica de telecomunicaciones O2 PLC, anteriormente conocida como mmO2, ha retirado sus acciones, y el conglomerado mexicano Desc SA,y el grupo acerero del mismo país Grupo Imsa SA han tomado acciones para retirarse de los mercados estadounidenses.
Nasdaq también se ha visto afectada con la reciente salida de la compañía británica de viajes Lastminute.com y del fabricante de electrodomésticos sueco Electrolux.
De todas maneras hay muchas compañías extranjeras que continúan inscritas en varios países, para facilitar las transacciones de inversionistas individuales, en sus monedas locales.
Esta idea también atrae a compañías que tienen empleados repartidos en el mundo, o las que desean conseguir un reconocimiento de posibles consumidores extranjeros.
Aparte de unas pocas excepciones, como el fabricante finlandés de teléfonos móviles Nokia Corp., la mayoría de las acciones de las grandes compañías no atraen mucho interés más allá de sus mercados domésticos, porque es difícil conseguir mejores precios en el extranjero.
Otro obstáculo para las compañías extranjeras en EE.UU. son las reglas más estrictas impuestas por la ley Sarbanes-Oxley, la que según dicen las empresas ha aumentando los costos y la confusión de hacer negocios en EE.UU. Algunas compañías que estaban considerando listarse en la Bolsa de Nueva York, se han arrepentido, siendo Fuji Photo Film Co. una de ellas.
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