Hace un par de años un amigo nuestro se quejaba de que su sitio web apenas recibía visitas. Le preguntamos si se había molestado en publicitarlo de algún modo y contestó que no, que había leído que Google se la indexaba automáticamente y, a partir de entonces, ya estaba todo hecho. Mi amigo, evidentemente, se equivocaba.

La gran cantidad de empresas que buscan hacerse un hueco entre las miles de páginas que existen en Internet ha generado una carrera endiabladamente competitiva para aparecer en los primeros puestos de los buscadores. Gracias a un conjunto de técnicas, conseguiremos que nuestro sitio web sea más visible que otros. Estas son sólo algunas de ellas.
La competición empieza con la concepción misma del sitio. No es lo mismo utilizar unas etiquetas de HTML que otras. Las etiquetas con valor semántico, pesan más que las que simplemente afectan al formato del texto: no es lo mismo un h1 que un font size, del mismo modo que strong es más valioso que un b, aunque puedan visualizarse del mismo modo en nuestro navegador.
Del mismo modo, es importante que el texto de nuestro sitio web esté correctamente redactado y que el texto sea completamente accesible a los robots de los buscadores. Existen muchas páginas cuyos contenidos están íntegramente en formato flash o dentro de imágenes, probablemente muy vistosas, pero absolutamente inútiles.
Por otro lado, tenemos la clásica optimización de las etiquetas. Esta técnica, si bien sigue siendo importantísima a la hora de posicionar mejor nuestro sitio en los resultados de búsqueda, está tan saturada la red de páginas optimizadas que apenas se nota la diferencia entre unas y otras.
Lo que sí marca la diferencia en cuanto a posicionarse es la cantidad de enlaces que tengas a tu sitio web. No sólo nos referimos a los directorios en los que manual o automáticamente demos de alta nuestro sitio, sino, muy importante, a los blogs que enlacen a nuestro sitio como lugar de interés. Estos enlaces hacen subir nuestro PageRank, el índice de popularidad creado por Google. Las granjas de enlaces, muy de moda hace un par de años, han caído tanto en popularidad como en eficacia, ya que son fuertemente penalizadas en cuanto son descubiertas.
Otra posibilidad de tener presencia en las primeras posiciones de los buscadores es, directamente, comprar espacios de publicidad. Los banners, pioneros en estos temas, se han diversificado de muchas maneras, estando ahora muy de moda los anuncios por palabras, tanto del propio Google, como de otras alternativas como Overture. En estos dos casos se eligen una serie de palabras relacionadas con nuestra actividad y se paga por cada clic de alguien en ese enlace.
Por último, podemos -y debemos- publicitar nuestra web por medios off-line. En nuestra papelería impresa, en nuestros anuncios en revistas, hablando con nuestros clientes hagamos referencia a que tenemos un sitio web que le resultará de utilidad para nuestros clientes reales o potenciales: información sobre productos, contratación online, formas de contactar con nosotros
Estas son sólo algunas de las técnicas que las empresas utilizan para recibir más visitas, pero recordemos que el e-marketing es mucho más. De nada nos sirve estar bien posicionado si los visitantes no pasan de la página inicial y se van. Que nuestro sitio web sea atractivo, usable, útil, accesible o fiable determinará si nuestro web cumplirá su función dentro del plan de marketing global de la empresa.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios
