Cuando una empresa consigue crear un buen clima laboral en sus
instalaciones, ya se trate de una oficina, una tienda o una
fábrica, está aportando uno de los ingredientes imprescindibles
para alcanzar el éxito empresarial: a ninguno se nos escapa la
relación directa que existe entre motivación de la plantilla y
rentabilidad de la empresa.

Entonces, ¿qué ocurre cuando una buena parte de nuestros
empleados no desempeña sus funciones bajo el mismo techo que sus
supervisores, cuando no se encuentran bajo su supervisión
directa?
La administración del personal que realiza su trabajo fuera de las
instalaciones de la empresa requiere tener en cuenta algunas
características específicas que vamos a abordar desde este
artículo.
Personalidad del trabajador externo
Existen en psicología numerosos estudios que tratan de identificar
cuál es la personalidad más adecuada al tipo de tarea que cada
trabajador debe desempeñar en función del puesto que ocupa. Estos
son algunos rasgos de personalidad que se deben tener en cuenta
cuando debamos seleccionar a los trabajadores externos de nuestra
empresa:
• Deben saber desenvolverse con independencia.
• Deben ser personas honestas y en quienes se pueda confiar; no
debemos olvidar que no existirá una supervisión directa del trabajo
mientras éste se realiza.
• Es imprescindible que tengan seguridad en sí mismos y en sus
capacidades en relación a la tarea que deben desempeñar.
• Han de ser resolutivos, capaces de tomar decisiones propias y
adecuadas a las circunstancias en cualquier momento.
• Deben tener suficiente autoconocimiento personal para saber
cuándo deben pedir ayuda antes de que sea "demasiado
tarde".
En relación a la tarea…
La norma básica y principal que se debe tener en cuenta cuando
asignamos trabajo a nuestros empleados externos es mantener una
buena comunicación con ellos, es decir:
• Las metas deben estar claras: debemos ser muy específicos al
transmitir cuáles son los resultados que esperamos obtener.
• Un planteamiento claro de cómo se debe realizar la tarea. Si se
ha iniciado una línea de trabajo equivocada y no se corrige a
tiempo puede suponer tirar al traste muchas horas de trabajo.
• Canal directo y siempre disponible para la comunicación entre el
supervisor y el trabajador.
La imagen de la empresa
Pongamos como ejemplo que nos encontramos en casa con nuestra
familia y decidimos hacer un pedido a una pizzería para que nos
lleve la cena a nuestro domicilio. Cuando aparece el repartidor con
el pedido, su aspecto es sucio y desaliñado y nos trata de forma
grosera. ¿Pensaremos que este repartidor en concreto es grosero y
sucio? ¿o pensaremos que la pizzería "X" es un lugar
sucio y da un trato grosero a sus clientes? Esto último es lo más
probable.
Este es sólo un ejemplo de la importancia que tiene dar una buena
formación a nuestro personal externo. Debemos hacerles ver que
ellos son la imagen que el cliente tiene de la empresa. Si se trata
de empleados que van uniformados esto es aún más importante, ya que
quien le ve no es sólo el cliente que está en contacto directo con
ese empleado, sino cualquier persona con la que éste se cruce.
Cuando nuestro repartidor circula entre el tráfico saltándose los
semáforos y haciendo adelantamientos temerarios con un vehículo
rotulado con el nombre de nuestra empresa, no es ese empleado el
que hace las cosas mal… a ojos de cualquier espectador es toda
nuestra empresa la que lo está haciendo mal.
Peligros que se deben evitar
• Que el trabajador deje de sentirse parte de la empresa. Para ello
es imprescindible fomentar sistemas de motivación de plantilla,
fomentar los sentimientos de orgullo por representar a la empresa,
recordar la responsabilidad que supone ser la imagen de la empresa,
hacer seguimientos y revisiones del desempeño con cierta
frecuencia, etc.
• Riesgo de no cumplir con los plazos establecidos. Para evitarlo
es necesario establecer fechas límite a corto plazo y subdividir la
tarea siempre que sea posible.
• Disminución del rendimiento a causa de la falta de una jornada
laboral estricta. Este peligro puede evitarse seleccionando
personal con una buena capacidad de autorregulación.
• Distanciamiento "emocional" entre supervisor y
empleado. Esto es más frecuente desde que los trabajadores realizan
su tarea sin necesidad de acudir en ningún momento al centro de
trabajo gracias a las nuevas tecnologías de la comunicación, como
internet o el correo electrónico. Para favorecer las relaciones
personales entre los trabajadores se deben programar reU N I O Nes
con una cierta frecuencia. No menos de cuatro por año.
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