¿Qué es un cliente? ¿Qué importancia tienen para nuestra empresa? Las respuestas parecen obvias, pero en ocasiones descuidamos la atención y los cuidados que nuestros clientes se merecen.
Dirigir una empresa es una tarea difícil que implica la inversión de mucho tiempo, dinero y esfuerzo. Además, en ocasiones los empresarios tienden a sobrecargarse de trabajo como consecuencia del temor a no conseguir los objetivos marcados o no cumplir las expectativas de sus clientes. Este exceso continuado de trabajo provoca un sin fin de consecuencias negativas en el rendimiento de la empresa y en el propio empresario, provocándole un estrés innecesario que a la larga, ya sea por enfermedad o por saturación de trabajo, obstaculizará el desarrollo y progreso del negocio. La actividad empresarial se convierte así en una fuente de problemas y temores en lugar de un proyecto resultado de la ilusión y el cariño con el que fue concebido.
España es uno de los países de la Unión Europea que menos apuesta por la innovación tecnológica en sus productos y servicios, y esto se refleja también en la estructura empresarial a la hora de adaptarse a los cambios tecnológicos. Ésta es la conclusión a la que ha llegado la consultora tecnológica Pragsis Technologies después de realizar un análisis sobre varios estudios estadísticos correspondientes al año 2007 de diferentes empresas especializadas en el sector.
