La esperanza es una cosa, la realidad otra distinta. El martes, cerca de dos millones de personas se reunieron en Washington D.C. para celebrar la investidura de Barack Obama como nuevo presidente de Estados Unidos, con la esperanza de que salvará la economía, pero las acciones de Wall Street se hundieron más de un cuatro por ciento en Nueva York. Eso sí, el resto de los ciudadanos del mundo parece apoyar en su gran mayoría a este nuevo presidente, ya que el seguimiento a través de las televisiones online ha marcado un hito histórico.
n el discurso ofrecido justo después de la ceremonia de investidura, Obama admitió que "se sabe perfectamente que (EEUU) se encuentra en medio de una crisis", enumerando además otros problemas como la guerra, la economía, la sanidad pública, las hipotecas, el empleo y la energía.
"Nuestra economía está muy debilitada, como consecuencia de la avaricia y la irresponsabilidad de algunos, pero también de nuestro fracaso colectivo a la hora de tomar decisiones difíciles y de preparar al país para una nueva era", afirmó el nuevo presidente.
Pero Obama aseguró a sus conciudadanos que aunque "los retos a los que nos enfrentamos son reales, serios y muchos," y que "no serán solucionados fácilmente ni en un periodo de tiempo corto", los objetivos de EEUU "serán cumplidos."
Las palabras del nuevo presidente fueron repetidas por Dean Glenn, un empresario de Virginia, que dijo a Xinhua que se siente optimista y que cree que Obama recuperará la economía y será un gran líder.
Glenn afirmó: "La crisis económica es un problema grave, se necesita a una persona inteligente para ponerle solución, y creo que él mismo se ha rodeado de personas muy inteligentes."
Glenn, quien nunca había asistido a una ceremonia de investidura de un presidente antes, declaró: "Hoy es un día que llevábamos esperando mucho tiempo", añadiendo que cree que Obama traerá cambios a EEUU. "Tendremos un nuevo espíritu de cooperación, y esperemos que el respeto del mundo."
Cientos de miles de personas que, como Glenn, persenciaron la investidura de Obama como presidente número 44 de EEUU, y el primer presidente de raza negra del país, irrumpieron en vítores, coreando el mismo nombre: "¡Obama, Obama!"
Una reciente encuesta nacional mostró que la tasa de aprobación de Obama había subido casi hasta el 80 por ciento, lo que revela la satisfacción del pueblo con su labor en la transición de gobierno y en la formación de su gabinete, así como las altas expectativas para su administración a partir del 20 de enero.
"Creo que (Obama) va a hacer una labor estupenda, tiene varios equipos que cambiarán el país", declaró David S. Torain II, director del Departamento de Matemáticas de la Universidad de Hampton, quien se unió a las celebraciones cerca del Monumento a Washington, situado en el centro del National Mall.
En cuanto a la economía, sin embargo, no se mostró tan optimista. Al heredar una serie de problemas económicos de una magnitud no vista desde la Gran Depresión, Obama tendrá que enfrentarse a una ardua labor para revivir la debilitada economía de EEUU, destacó.
"Puede llevar una larga temporada salir de la crisis. No creo que nadie pueda darle la vuelta a la situación en los próximos seis meses", dijo a Xinhua.
Pero opina de todas formas que Obama mejorará la situación. "Creo que será el mejor presidente desde John F. Kennedy, tiene grandes ideas. Esperemos a ver qué pasa", expresó.
Pero la situación en Wall Street no puede esperar. Los mercados de valores estadounidenses se hundieron más del cuatro por ciento el martes, el día de la investidura, con los bancos ampliando las pérdidas, mientras que los inversores no lograron encontrar una mayor confianza en el discurso de investidura de Obama.
El índice industrial Dow Jones perdió más de 300 puntos, o un cuatro por ciento, cayendo por debajo de los 8.000 puntos por primera vez este año, mientras que los índices Standard & Poor's 500 y Nasdaq se hundieron más del cinco por ciento.
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