Esta semana se ha conocido la decisión del gobierno británico de avanzar en el proyecto ferroviario High Speed Two (HS2), que consiste en una línea ferroviaria de alta velocidad que comunicará Londres y Birmingham en su fase inicial. El coste total del proyecto ascenderá a 32,7 billones de libras esterlinas (alrededor de 39,24 billones de euros), y la primera etapa del mismo se podría completar en 2026. La iniciativa, largamente esperada y debatida en el Reino Unido, incluirá trenes que alcanzarán velocidades de hasta 225 metros por hora. Por Pablo Javier Piacente de Tendencias Científicas.
n el Reino Unido se ha confirmado el avance del proyecto High Speed Two (HS2), una línea ferroviaria de alta velocidad que unirá, en una primera etapa, las ciudades de Londres y Birmingham. La primera fase del proyecto estará terminada en 2026, en el marco de obras que supondrán una inversión total de aproximadamente 39,24 billones de euros. La nueva línea situará a Inglaterra entre los países de vanguardia en el terreno de la alta velocidad ferroviaria.
Según informa rail.co, la nueva red ferroviaria generará unos beneficios al entrar en funcionamiento de unos 47 mil millones de libras esterlinas (56,4 mil millones de euros), además de ingresos por tarifas de hasta 34 mil millones de libras esterlinas (40,8 mil millones de euros), en un periodo de 60 años.
Asimismo, el tiempo de viaje entre Londres y Birmingham con la nueva línea se reducirá a 49 minutos, gracias al uso de trenes que alcanzarán velocidades de hasta 225 metros por hora. El proyecto se construirá en dos fases, con una segunda etapa que incluirá el trayecto hacia Manchester y Leeds y la conexión a Heathrow, en el año 2032.
La aprobación del proyecto ha incluido cambios en las propuestas originales, que permiten disminuir el impacto ambiental del proyecto, al reducirse a la mitad las viviendas afectadas por la construcción de túneles ferroviarios y al aumentar en un 30% los niveles de reducción de ruido relacionados con la nueva infraestructura.
Un proyecto histórico
Según los funcionarios ingleses, Gran Bretaña se embarca así en el
proyecto de infraestructura de transporte más importante desde la
construcción de las autopistas en su territorio, en el marco del
apoyo al desarrollo de una nueva red nacional de trenes de alta
velocidad. Al mismo tiempo, se posiciona en un lugar privilegiado
en el marco de la industria ferroviaria.
De esta manera, High
Speed Two (HS2) es un esquema que permitirá ofrecer una
capacidad ferroviaria enormemente mejorada y optimizar la
conectividad entre las grandes zonas urbanas de Gran Bretaña,
facilitando las bases para un crecimiento económico sostenible en
un contexto en el que el ferrocarril de alta velocidad se vislumbra
como uno de los transportes del futuro.
Por otro lado, en otro artículo de rail.co las empresas inglesas del sector han destacado que la aprobación del proyecto HS2 permitirá aliviar la saturación de la capacidad existente en los corredores ferroviarios británicos más importantes, además de ofrecer la perspectiva de tiempos de viaje más cortos entre Londres y otras ciudades importantes del país.
Las compañías también han destacado que la nueva red de alta
velocidad permitirá incrementar la velocidad y la frecuencia de los
servicios locales entre pequeñas ciudades, al liberarse las líneas
hoy existentes del tránsito entre las grandes ciudades. Sin
embargo, resaltaron que una asignatura pendiente del proyecto
aprobado es el estudio del impacto del tren de alta velocidad sobre
el campo, sus comunidades y la vida silvestre.
Comunidades rurales y aspectos ambientales
De acuerdo a las compañías ferroviarias inglesas, el propósito debe ser combinar lo mejor del diseño británico con la ingeniería adecuada en la construcción de la nueva red de alta velocidad, pero sin descuidar los aspectos sociales y ambientales y buscando el mayor equilibrio posible entre el interés nacional y los requerimientos locales.
Aunque se destacan los avances relativos al impacto ambiental detallados anteriormente, en torno a la reducción del ruido y la disminución del impacto sobre las viviendas, la Countryside Alliance (una organización especializada en el desarrollo rural) estima que estas medidas no serán suficientes para lograr la sostenibilidad ambiental de la nueva línea.
Como puntos negativos se remarca que todavía se seguirían consumiendo grandes cantidades de energía y que el proyecto conllevará importantes daños en sitios claves para la vida silvestre de diferentes regiones. Según los integrantes de Countryside Alliance, es vital que el gobierno británico efectúe las correspondientes evaluaciones y consultas sobre estos temas antes que el proyecto avance y ya no sea posible realizar cambios.
Por último, en una nota del medio especializado railway-technology.com se establece que HS2 podría ser clave para lograr la vinculación de ciudades como Birmingham, Manchester y Leeds con Londres y el aeropuerto de Heathrow, impulsando la economía en esas zonas. Se estima que la construcción podría comenzar en 2017.
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