Los líderes de la Unión Europea dieron su respaldo el viernes a un diluido plan para crear el Instituto Europeo de Tecnología (EIT, por sus siglas en inglés) que pretende ayudar a reducir la creciente brecha de la innovación entre Europa y EEUU.
os 25 jefes de Estado y de Gobierno aprobaron en principio una
propuesta de la Comisión Europea para crear una red de
universidades, institutos de investigación y empresas cuyo objetivo
es que más inventos científicos
se conviertan en productos con éxito.
"La discusión que hemos tenido muestra una luz verde real para la iniciativa de la Comisión", dijo el primer ministro finlandés, Matti Vanhanen, en una rueda de prensa tras una cumbre informal celebrada en la ciudad de Lahti, en el sur del país.
"El instituto debería tener un impacto real en reducir la brecha en la innovación en Europa".
El idea original del presidente de la Comisión, Jose Manuel Barroso y pretendida réplica del Instituto de Tecnología de Massachusetts será una red de los actuales centros financiados pública y privadamente y estará supervisada por una junta de gobierno.
El plan es una renuncia a uno anterior para crear un nuevo campus, ya que podría provocar una lucha entre numerosas ciudades por albergarlos y duplicar los existentes centros de investigación.
Varios estados de la UE como Alemania, bastante críticos inicialmente, se han mostrado positivos con cautela.
"Es importante que el instituto logre la excelencia", dijo la canciller alemana, Angela Merkel, que destacó que queda mucho por aclarar.
"Si tiene éxito, puede ser un hito y un escaparate de las capacidades de Europa", dijo la ex científica.
La Comisión planea un presupuesto de 2.400 millones de euros para el EIT entre 2008-13, de los que 300 millones provendrían directamente del presupuesto de la UE. El resto sería de estados miembros, autoridades regionales y locales y el sector privado.
Los críticos dicen que la Unión haría mejor en gastar el dinero en mejorar las universidades existentes y los proyectos transfronterizos.
Dicen que el instituto desviará el dinero comunitario de otros proyectos científicos y de I+D, pero Bruselas dice que no se solapará con otras iniciativas de innovación.
La esperanza es que el EIT ayude a acercarse a EEUU y Japón en la amplia diferencia en gastos en I&D. La Unión gastará cerca del 1,9 por ciento de su PIB en I&D mientras EEUU invierte un 2,6 y Japón un 3,2.
La Comisión dice que gigantes industriales europeos como Unilever, Nokia, BP y Volkswagen, así como el líder del software estadounidense Microsoft, están interesados en trabajar con el EIT.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios