Los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, han sellado en La Paz una nueva era de relaciones bilaterales con la suscripción de acuerdos principalmente en materia energética.
l gobernante brasileño -que la noche del domingo firmó acuerdos para relanzar un proyecto de integración bioceánica con Morales y su homóloga chilena, Michelle Bachelet- entregó además un crédito por 35 millones de dólares para mecanizar el campo boliviano.
Los dos mandatarios renovaron sus lazos de amistad tras el enfriamiento que sufrió la relación por la nacionalización de los hidrocarburos en mayo de 2006 y que afectó fuertemente a Petrobras.
Asimismo, los dos jefes de Estado, además de los presidentes de las estatales Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y Petrobras, y de los ministros de Energía, rubricaron varios convenios en una alianza que según el presidente brasileño "los conducirá al objetivo más amplio de la integración sudamericana".
Entre los principales entendimientos figura la firma con la petrolera Petrobras que invertirá de 750 a 1.000 millones de dólares en el próximo trienio.
Petrobras estará también en condiciones de pagar a Bolivia alrededor de 180 millones de dólares anuales por los líquidos contenidos en el gas que este país exporta a Brasil, según la versión del mandatario.
La estatal petrolera es la mayor empresa extranjera que opera en Bolivia y una de las más afectadas por la nacionalización de los hidrocarburos en favor del Estado decidida por Morales en mayo de 2006.
El primer efecto de ese impacto fue la paralización de nuevas inversiones.
Petrobras está a cargo hace más de una década de los ricos yacimientos gasíferos de San Antonio y San Alberto y administra el gasoducto que transporta a Sao Paulo el grueso de la demanda de energético de ese estado.
Los dos países también suscribieron un entendimiento para elaborar un estudio de acuerdos conjuntos entre YPFB y la firma brasileña Brasken para la instalación de una petroquímica de metano en Bolivia.
Petrobras y YPFB tienen acordada también una asociación por la cual la estatal petrolera boliviana le abrirá a su par brasileña sus campos petroleros y gasíferos para una explotación conjunta.
El jefe de Estado brasileño dijo que los nuevos convenios despejan las dudas que se tejieron sobre un posible distanciamiento entre los dos presidentes y aliados, que se produjo tras la nacionalización de los hidrocarburos en mayo de 2006, aunque reconocio que "las diferencias de opinión son típicas en democracia".
Con los convenios, Lula aseguró que Bolivia y Brasil "inician una nueva etapa en las relaciones bilaterales con inversión y acciones conjuntas".
El jefe de Estado brasileño también urgió a Brasil, Argentina y Venezuela a que comprendan la necesidad de resolver las asimetrías económicas en América del Sur para que las naciones ricas no estén cercadas por países pobres.
Las tres naciones deben entender que "como países más grandes y más ricos tienen que resolver el problema de las asimetrías entre las naciones", afirmó.
El domingo Lula y Morales, junto a Bachelet, acordaron la puesta en marcha para mediados de 2009 de un corredor vial de 4.700 km que unirá los océanos Atlántico y Pacífico, con el fin de consolidar la integración y el desarrollo de sus países.
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