El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pedirá hoy hacer el acceso a Internet de alta velocidad más accesible y avanzar en la investigación de combustible de hidrógeno. Tras una semana centrada en la política medioambiental, Bush utilizará un acto en Minneapolis para promover su agenda de tecnología avanzada, incluidos planes para proveer acceso global a Internet de alta velocidad, conocido como banda ancha, hacia 2007.
l presidente de Estados Unidos ordenará a agencias federales facilitar a las compañías el desarrollo del servicio y empujará al Congreso para convertir el acceso de banda ancha en un servicio permanentemente libre de impuestos - apuntando a los votantes expertos en Internet, un grupo al que persigue su rival demócrata en las presidenciales, el senador John Kerry.
Bush también recomendará la nueva tecnología de combustible de hidrógeno como un modo de reducir la dependencia del país de petróleo extranjero. El presidente ha sido criticado por Kerry por no posicionarse contra la Organización de Países Exportadores de Petróleo para ayudar a reducir el precio del combustible.
"La tecnología de banda ancha incrementará la competitividad de la economía de nuestra nación y ayudará a mejorar la educación y la sanidad para todos los estadounidenses", dijo la Casa Blanca en un comunicado previo al discurso de Bush en la convención anual de la Asociación Americana de Institutos de la Comunidad en Minneapolis.
Su disertación coincide con el inicio del debate en el Senado de los Estados Unidos sobre si se debería renovar o hacer permanente una prohibición que obstaculiza a los gobiernos locales o estatales imponer impuestos en el acceso a Internet. Pese a que la anterior prohibición expiró en noviembre, hasta ahora ningún estado ha implantado impuestos.
Kerry atacó a Bush en su campaña por no integrar la prohibición de tasas en Internet en su anterior paquete de recorte de impuestos que ofreció y el legislador dio empuje a un proyecto de ley actualmente en trámite en el Congreso para ayudar a desarrollar la banda ancha en áreas sin servicio.
"La política de banda ancha de Bush no hace nada por proveer nuevos recursos que serán necesarios para desarrollar la banda ancha en áreas rurales y urbanas y no están localizando las barreras administrativas que impiden el desarrollo", dijo Stephanie Cutter, una portavoz de la campaña de Kerry.
Los legisladores están divididos acerca de si la prohibición impulsaría la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías o sí en lugar de ello privaría a los gobiernos locales y estatales de unos beneficios muy necesarios. Las compañías pretenden el menor número de leyes e impuestos posibles.
En junio de 2003 había alrededor de 23,5 millones de líneas de Internet de alta velocidad en servicio, muchas de las cuales pertenecen a hogares y pequeños negocios, según los últimos datos proporcionados por el gobierno.
Los portadores de telefonía quieren que el gobierno simplifique las regulaciones sobre su servicio para que puedan desarrollarlo a más velocidad sin preocuparse de que puedan tener que compartir sus sistemas de redes con rivales como debían hacer con el servicio tradicional de teléfono.
Alrededor de 13,7 millones de consumidores reciben su servicio de compañías de cable, que puede costar al menos 40 dólares al mes (33,79 euros), mientras que 7,7 millones de clientes disponen de banda ancha de portadores telefónicos por medio de líneas de suscripción digital (DSKL) y pagan alrededor de 30 dólares mensuales (25,34 euros).
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