Los adolescentes con una televisión en su habitación tienden a tener una dieta y hábitos de ejercicio más pobres, además de peores notas en el colegio que los que no la tienen, afirmó el lunes un equipo de investigadores.
unque muchos estudios han examinado los hábitos de consumo de televisión de los jóvenes, los investigadores de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Minnesota indicaron que se sabía poco de las consecuencias específicas de que los adolescentes más mayores tengan una televisión en su dormitorio.
Los científicos encuestaron a 781 jóvenes de entre 15 y 18 años de la zona de Minneapolis en 2003 y 2004. De ellos, el 62 por ciento dijo tener una televisión en su cuarto. No resultó sorprendente el que los que la tenían tuvieran más posibilidades de verla mucho, pasando de cuatro a cinco horas más frente a la pantalla por semana, según los investigadores.
Entre los que tenían un aparato en su habitación, eran el doble los que pasaban al menos cinco horas al día frente a la tele que los que no la tenían y veían esas mismas horas.
Las chicas con un televisor en su cuarto dijeron hacer menos ejercicio -1,8 horas a la semana, frente a 2,5 horas- que las jóvenes sin él. También comían menos verduras, bebían más refrescos azucarados y comían con su familia con menos frecuencia.
Los chicos con su propia televisión dijeron tener de media unas notas más bajas que los chicos que no la tenían, y también comían menos fruta y menos comidas en familia, según los investigadores.
"Esto apunta claramente a que tiene algún mérito no permitir a tu hijo que tenga una televisión en su cuarto", dijo en una entrevista telefónica Daheia Barr-Anderson, una de los investigadores.
El equipo de científicos recordó que la Academia de Pediatras de Estados Unidos insta a los padres a retirar los equipos de televisión de las habitaciones de los hijos. Los hallazgos del estudio se publicaron en la revista de este organismo Pediatrics.
Sin embargo, el equipo midió también el índice de masa corporal -una medida basada en la relación entre el peso y la altura- y encontró que tener una televisión en el dormitorio no influía sobre si los adolescentes eran obesos o no.
Barr-Anderson comentó que el hallazgo había sido una sorpresa, considerando que estudios anteriores sobre niños más jóvenes -uno sobre niños en escuelas primarias y otro sobre preescolares de familias de bajos ingresos- hallaron que tener una televisión en el cuarto era un marcador más fuerte para predecir la obesidad que el tiempo pasado frente a la pantalla.
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bueno eso es verdad, yo tengo tv en habitacion y es verdad, odio comer con mi familia
La TELEVISIN enbrutece carajo!! desen cuenta muerganos vergajos!! dejen de ver tele-basura, y dediquense mas a leer cosas que les llenen esos mediocres y tercermundistas cerebros.
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