Kansey frunce el ceño cuando escucha la palabra "bomba", sonríe cuando escucha "sushi" y se muestra asustado y disgustado cuando alguien dice "presidente". Y no es un humano.
l último robot japonés, llamado Kansey y creado por un equipo de investigación de una universidad, puede hacer hasta 36 expresiones faciales distintas basándose en un programa que crea asociaciones con palabras desde una base en línea de 500.000 palabras que se autoactualiza.
Las palabras en inglés le provocan las expresiones faciales más apropiadas, que varían desde la felicidad a la tristeza y del enfado al miedo.
"Lo que estamos intentando hacer es crear un flujo de conciencia en los robots para que puedan tener expresiones faciales relevantes", dijo el jefe del proyecto Junichi Takeno, profesor de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la Universidad de Meiji.
"Creo que esto va a ser clave para mejorar la comunicación entre humanos y robots", dijo.
El robot consta de 19 partes móviles bajo la máscara de silicona. Cuando el robot escucha la palabra "presidente", la base de datos online selecciona las palabras asociadas "Bush", "guerra" e "Irak" y crea la expresión que los investigadores dicen que significa miedo y disgusto.
Takeno dice que en pocos años, Kansei tendrá también la habilidad de hablar y será capaz de comunicar sentimientos, lo que podría ser útil en lugares como los geriátricos.
Japón está enganchado a los androides, con numerosas compañías que venden robots que mimetizan las acciones humanas como tocar la batería o bailar.
Con los pronósticos que dicen que la población japonesa se va a reducir a un cuarto en 2050, y la inmigración como un asunto delicado, algunos laboratorios han desarrollado robots humanoides que puedan trabajar como asistentes.
A principios de este año, un investigador universitario creó un robot que aparenta y se mueve exactamente como él.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios
