El californiano Marcelino de Jesús Martínez fue detenido el domingo tras intentar vender a su hija de 14 años para que se casase con otro joven de 18 años, en un trato mediante el cual el sospechoso habría recibido 16.000 dólares, 160 cajas de cerveza, 100 de gaseosa, 50 de Gatorade, dos de vino y seis de carne, según informó el jefe policial de la localidad de Greenfield, Joe Grebmeier.
as autoridades trasladaron a Martínez, de 36 años, al centro penitenciario del Condado Monterey, según informaciones de la CNN. Pese a que inicialmente su hija se habría ido por su propia voluntad, Martínez se enfrenta a diversos cargos por amañar su boda con un joven de nombre Margarito de Jesús Galindo a través de una tercera persona. La joven aún no alcanzaba la edad legal aunque contase con el consentimiento paterno, ya que en este caso debería tener 16 años.
El caso se destapó después de que Martínez exigiese la vuelta de su hija por no efectuarse los pagos acordados. Se estableció una orden de búsqueda de la niña el pasado 18 de diciembre, hasta que finalmente el pasado día 2 la Policía localizó a la pareja, que regresaba a Greenfield tras un viaje a la localidad de Soledad, y les interrogó. No se habían casado, pero sí habían mantenido relaciones sexuales, afirmó Grebmeier, por lo que se empezaron a atar cabos.
Todos los implicados en el caso procedían del estado mexicano de Oaxaca, donde según Greibmeier este tipo de prácticas son "normales y honorables". En la cultura de Oaxaca se agasaja habitualmente con comidas y bebidas a los novios."En California, va contra la ley", matizó. Así, aunque explicó que la Policía es sensible con las diferencias culturales, "cuando se está en México hay que respetar las leyes mexicanas", por lo que en Estados Unidos la situación es la misma.
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pero aun en los tiempos que corremos se practican este tipo de cosas
¿Y ese hombre se hace llamar padre?Por favor,a ese hombre le tendrían que decir 4 cosas bien dichas
esta loco el sr
hay que respetar las culturas ajenas, los giros idiomaticos y sus idiosincracias. desde el angulo que uno ve las situaciones distantes nos pueden parecer absurdas, igualmente para ellos las nuestras. la tolerancia es vital y aprender esos valores y sus origenes nos colmara de sabiduria y esperanzas.
No respetaré ninguna cultura que no respete la libre elección de sus propios miembros.