El ácido desoxirribonucleico o ADN es una macromolécula que forma parte de todas las células y que contiene la información genética usada en el desarrollo y el funcionamiento de los organismos vivos conocidos, siendo responsable de su transmisión hereditaria. Cada molécula de ADN está constituida por dos cadenas de compuestos químicos llamados nucleótidos, al igual que el ARN.
Actualmente se conocen diversos tipos de alteraciones epigenéticas. Uno de los principales es una modificación bioquímica del ADN llamada mutilación, en la que grupos metilo (-CH3) se agregan a las moléculas de ADN haciendo que se desactiven los genes. Así, pueden suceder alteraciones en la transcripción genética sin necesidad de que se produzca una alteración en la secuencia del ADN.
Ésa es la razón de que el 90% de los casos de cáncer de mama en los hospitales no sean heredados ya que se produce la metilación aberrante de los genes que nos protegen del cáncer.
Los alcohólicos, por ejemplo, tienen un déficit de vitaminas que dan grupos metilo y como consecuencia tienen el ADN hipometilado. El resultado es que son más proclives a tener más enfermedades, como el cáncer. Por otro lado tomar demasiadas vitaminas también puede hacer perder el equilibrio, conducir a un exceso de metilación
Otro tipo de modificación epigenética tiene que ver con las histonas, las proteínas que ayudan a empaquetar el ADN en la célula para que así puedan contenerse en las células. A su vez, también sirven para regular la expresión génica ya que los genes que están en el interior no se expresan, y los que están fuera sí, al estar más accesibles.
El ARN no codificante es otro tipo de modificación epigenética en los tumores. Muchas moléculas de ARN funcionan como moléculas intermediarias entre el ADN y las proteínas cuya síntesis ordenan los genes, pero también hay otros tipos de ARN que no codifican para proteínas sino que más bien actúan como proteínas.
Los fármacos basan su acción en su efecto sobre determinadas moléculas, producidas por las células. Esas moléculas, en gran parte proteínas, se fabrican por orden de alguno de los 25.000 genes que tiene en su interior cada núcleo celular humano. Los individuos difieren en la respuesta al tratamiento farmacológico, entre otras, debido a secuencias que varían en los genes que codifican las enzimas que intervienen en el metabolismo del fármaco.
El objetivo de los fármacos epigenéticos es inducir a los genes "dormidos" para que se expresen e inhiban los tumores. Estos beneficios podrán aplicarse al 90% de tumores que poseen un patrón epigenético alterado similar que impide que los genes inhiban normalmente la acción del cáncer. La Farmacogenética estudia las diferencias genéticas individuales en la respuesta a un fármaco…
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