Un alemán ha abandonado su carrera en el mundo de los negocios para dedicarse a pasear ositos de peluche.
lrike Bohmler tiene una extraña
ocupación: lleva de vacaciones a ositos de peluche. Sus clientes le
pagan para que le saque fotos a sus muñecos más queridos en
paisajes increíbles de países lejanos.
"Puede sonar loco pero la gente ama a sus mullidos juguetes
", sostuvo Bohmler. "Acompaño a los muñecos en su viaje y
por más que la gente se ría, mis clientes aman a su ositos y
quieren lo mejor para ellos".
Una situación parecida sucedía en la película Amélie, donde
secuestraban a un enano de jardín y lo fotografiaban en distintas
capitales del mundo.
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bueno solo espero que BoBo este bien donde quiera que este