De las vacaciones, "lo que más me
estresa es pensar en la fecha de vuelta", ironiza Angel A. Es
frecuente, según un estudio de Adecco, que, al regreso, aparezcan
síntomas de desequilibrio físico o emocional que, si persisten,
pueden llevar al absentismo laboral.
o hay estadísticas, pero la impresión es que tras el verano los empleados faltan más al trabajo, dijo Nekane Rodríguez, directora territorial de Creade-grupo Adecco. "El absentismo está muy ligado a la motivación y al compromiso y, después de las vacaciones, pueden verse afectados".
En conjunto, agrega, el absentismo es mayor en mujeres, y probablemente el problema se de también en septiembre, quizás por la descoordinación entre vacaciones escolares y laborales.
Tanto en el veraneo como al volver al trabajo es necesaria una adaptación -opina Iñaki Eguiluz- "sobre todo en personas que están enganchadas y tienen la vida demasiado organizada".
Personas que, con la vorágine diaria, mantienen mínimas relaciones con la pareja o los amigos y, cuando rompen con los hábitos, las obligaciones y los horarios, afloran los conflictos.
Esta es, en su opinión, la razón de que haya tantas separaciones a la vuelta del verano. No es que las vacaciones generen divorcios, sino que "si existe un conflicto previo o una relación de pareja que no es buena, las vacaciones casi nunca ayudan a resolverlo"
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