Los animales domésticos se han convertido en el "complemento" perfecto de muchas estrellas. Paris Hilton, Tori Spelling y Nicole Richie son ejemplos de esta nueva fiebre, pero hay otros casos bastante sorprendentes.
ecientemente Paris Hilton presentó vía Twitter a sus seguidores a su cerdita Princess Piggelette (valorada en 4.000 euros), que se ha unido a su particular zoológico, compuesto por quince perros, conejos, hámsteres…Y es que la rica heredera se siente mejor con sus mascotas que con los seres humanos.
Dos de las ex amigas más conocidas de Hilton, Nicole Richie y Tori Spelling, han emprendido una cruzada contra ésta que consiste en demostrar que sus animalitos son más estilosos. La primera tiene tres canes y una gatita, Tabitha, a la que adoptó después de que ésta merodeara durante varias semanas alrededor de su mansión. Mientras, la segunda, se ha hecho inseparable desde hace años de Mimi La Rue, una perrita de raza Pug a la que llamó así para homenajear a una transexual de Hollywood que se dedica al mundo del porno.
Elton John no duda en presentarse a los saraos con su perro, Arthur. El Cocker Spaniel Americano, que comparte junto a su marido David Furnish, se ha convertido en un asiduo de las fiestas más "cool" a las dos orillas del Atlántico. No obstante, Arthur comparte techo junto a otros tres perros de su misma raza: Marilyn (su "mujer"), Isobella (su hija) y Max.
Jessica Biel, la protagonista de 'El Equipo A', prefiere perros más grandes y con más carácter. Justin Timberlake, su novio, debe soportar a Tina, una Pit Bull que cuando se enfada atemoriza hasta los más valientes. ¿Habrá mordido al cantante para vengar a su dueña, supuestamente víctima de una infidelidad?
Más amigable que Tina es Izzie, la perra de Katherine Heigl, la actriz de 'Anatomía de Grey'. Este precioso ejemplar de Shih Tzu ha sido siempre un gran apoyo para su dueña y convive perfectamente junto a otros tres amigos también de cuatro patas.
El cómico Adam Sandler llamó a su Bulldog Francés Meatball, es decir, Albóndiga, en castellano. El perro, regordete y con la cara arrugada, es uno de los más simpáticos de Beverly Hills.
Al contrario que la mayoría de los personajes públicos analizados, los gatos son la pasión del Papa Benedicto XVI. Al parecer, a Ratzinger no le importó demasiado llevar a su nueva residencia en el Vaticano a sus dos felinos, que le acompañaron durante su etapa de cardenal.
Pero, sin duda, George Clooney es, de todas estas celebridades, la que más devoción ha mostrado por su mascota. Lamentablemente, Max, el cerdo que poseía el actor, murió en diciembre de 2006 a los dieciocho años. Clooney probó que su cariño por Max llegaba muy lejos y el año pasado contrató a un médium para contactar con él. Increíble pero cierto. Estas cosas sólo pueden hacerlas los grandes.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios

