Tomar alimento y bebidas heladas es una costumbre muy antigua y sigue siendo una de las mayores pasiones. Estados Unidos es el mayor consumidor mundial de helados con algo más de seis mil millones de litros anuales. Sin embargo, los neocelandeses son los más adoradores de este manjar con algo más de 26 litros de helado al año por persona. Es curioso el que los mayores consumidores de helados sean los países anglosajones.
e cuenta que Alejandro Magno
mandaba traer nieve de las montañas para refrescar los vinos y
también algunos alimentos; el Emperador Romano Nerón enfriaba sus
jugos de fruta y sus vinos con hielo o nieve traídos de las
montañas por sus esclavos.
Es muy difícil establecer cual es el origen del helado, ya que el
concepto del producto ha sufrido sucesivas modificaciones en la
medida del avance tecnológico, de la generalización de su consumo y
de las exigencias de los consumidores.
Pero a pesar de todo ello podemos fijar un primer hito en la historia de las bebidas heladas o enfriadas con nieve o hielo en las cortes babilonias, antes de la era cristiana. Por otra parte, también se cuenta que el Emperador Romano Nerón enfriaba sus jugos de fruta y sus vinos con nieve o hielo traídos de las montañas por sus esclavos. Durante la Edad Media, en las cortes Árabes, se preparaban productos azucarados con frutas o zumo de éstas enfriadas con nieve y se conocían con el nombre de "charat". Marco Polo en el siglo XIII, al regresar de sus viajes al Oriente, trajo varias recetas de postres helados usados en China durante cientos de años, elaborados a base de frutas, miel y nieve, los cuales se implantaron con cierta popularidad en las cortes italianas, conociéndose con el nombre de "sorbete", silogismo del turco "chorbet".
Al casarse Catalina de Médicis con
Enrique II de Francia, su cocinero llevó estas primitivas recetas
de helados a la corte francesa, guardándose las mismas con mucho
secreto. En Francia se añadió huevo a las recetas posteriormente.
Una nieta de Catalina se casó con un príncipe inglés, llevando así
el helado a Inglaterra, atribuyéndole a su cocinero también el
empleo de la leche. De esta manera se fueron difundiendo estos
productos a lo largo de toda Europa, llevándose luego a América
durante la época de la colonización. En el año 1660, el siciliano
Francisco Procope abrió un establecimiento en París, donde alcanzó
gran fama con sus helados.
El rey Luis XIV lo llevó a su presencia para felicitarlo por su
producto. Se puede considerar a este establecimiento como la
primera heladería existente. En el siglo XVII, el chef francés de
Carlos I de Inglaterra preparó una "nieve helada" que
sirvió como postre a continuación de uno de los tantos afamados
banquetes del monarca. A partir de esa noche, el rey sólo permitió
que se sirviera tal delicia en comidas reales y le prohibió al
cocinero divulgar la receta. Para su descontento, el chef no guardó
el secreto y la receta del helado se esparció por todo el
reino.
La conservación del hielo o nieve del invierno se realizaba en pozos bajo tierra que se tapaban con paja y ramas de roble, hasta que en el siglo XIX, se inventaron las primeras máquinas de hacer hielo, lo que propició la producción en masa. Ya en ese tiempo en algunos hogares se conservaba el hielo en cajas hechas de madera y corcho.
En el Siglo XIX el hielo se fabricaba anivel industrial, Noruega
llegó a exportar 550.000 toneladas al año. Esta industria tuvo su
fin con la aparición de los primeros frigoríficos eléctricos de uso
doméstico, los Domelre, que empezaron a comercializarse en Chicago
en 1913.
Un gran avance en esta industria es el descubrimiento del descenso
crioscópico (descenso de la temperatura de solidificación) de las
soluciones de sal (salmueras) las cuales permitían que utilizando
un balde rodeado con una mezcla de hielo y sal o de agua y sal a
bajas temperaturas, se congelaran batiendo bebidas y jugos de
frutas azucarados a temperatura inferiores a las normales, dando
lugar a los primeros helados de textura cremosa.
Si quieres recibir cada semana las noticias más interesantes suscríbete a nuestro boletín.
Entérate de cuándo hay nuevos comentarios

