Para quien no conozca o haya leído algo de Harry Potter, en su segundo tomo "La Cámara Secreta", el por entonces joven e inexperto mago cruza su destino nuevamente con su enemigo Voldemort, aunque con su versión más joven y a través de un libro. En aquella oportunidad, Potter se comunicaba mediante una tinta que parecía tener vida propia, estableciendo a la larga una relación de amistad con el mago tenebroso.
recisamente aquél efecto fue el que tomó Wei Shen, científico de la Universidad de Monash en Australia, que ideó una nueva técnica para las pruebas de sangre, basándose en un papel bioactivo que a su vez puede diagnosticar variadas condiciones en formato de texto, al igual que en la secuencia de Potter interrogando al libro sobre cuál será el próximo ataque en Hogwarts.
Para el diagnóstico, el sistema utiliza el mismo método con el que se hacen las pruebas de sangre en la actualidad, mezclados con anticuerpos y un compuesto que permita la reacción en el papel, que previamente ha sido impregnado con un químico repelente salvo las áreas con las letras respectivas. Luego de aquello, el líquido se vierte y los anticuerpos reaccionan en forma directa, con anticuerpos A en la letra A y lo mismo con la B, hasta que aparece el resultado final, casi por arte de magia.
Según su creador, el sistema podrá ser utilizado masivamente gracias a su bajo costo y facilidad de lectura en emergencias y desastres.
>Fuente: Universidad de Monash
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