¡ hacen patria !
La vida en la base argentina Marambio en la Antártida puede llegar a ser muy dura por la distancia, el aislamiento y el clima hostil.
ero para los 36 miembros de la Fuerza Aérea que viven durante un año allí, la estancia se parece mucho a una sociedad ideal, donde todos tienen acceso a los mismos bienes y trabajan por el bien común, algo muy lejos de lo que les ocurre en su vida como militares en el continente.
"Está bien porque uno tiene todo lo que necesita acá y todos tienen en la misma medida. Si hay cerveza, hay cerveza para todos, si hay café, hay café para todos", dijo Roxana Lucero, la enfermera de la base.
Aunque se respetan las formalidades de la vida militar, la relación entre los miembros de la dotación es mucho más distendida que en el continente.
Todas las mañanas, menos los domingos, se realiza una formación en el comedor tras el desayuno, donde la dotación forma fila, saluda al jefe y se distribuye las actividades.
Al finalizar la ceremonia, el jefe preguntó con voz firme a la dotación si alguien tenía algún problema del que informar.
Entonces se escuchó una voz suave: "Yo extraño, señor", lo que despertó las carcajadas de todos en la sala y rompió inmediatamente con la solemnidad de la ceremonia.
La llegada del avión militar Hércules atrae la atención de toda la base, que funciona como sostén para la actividad científica y mantiene vivo el reclamo del territorio por parte de Argentina. No sólo trae provisiones, también trae el correo y a veces científicos o familiares.
"Este año tuvimos la posibilidad de traer a nuestra familia y ellos vienen a pasar unos días con nosotros. Es una experiencia nueva para la base y es muy positivo para los que estamos acá", dijo el suboficial Héctor Argüello, que cumple funciones en la oficina de comunicaciones.
La familia Argüello tuvo que recorrer muchos kilómetros por tierra para llegar a la base militar y tomar un avión que estuvo a punto de volver al continente porque las nubes impedían al piloto divisar la pista.
"Hasta que no toca el suelo el Hércules, nunca podemos decir 'sí, llegaron'", aseguró Héctor.
Sin embargo, este avión no es sólo portador de buenas noticias. También trae enfermedades.
"No es que la Antártida sea estéril, pero hay menos cantidad de virus y bacterias acá y cuando el Hércules llega siempre trae gente que es portadora de virus o bacterias", explicó la enfermera.
Muchos en la base comparan la vida en Marambio con "Gran Hermano": están aislados, tienen que compartir todo, se reparten las tareas, tienen alimentos asegurados, no necesitan usar dinero, van por decisión propia y deben sortear un largo proceso de selección para llegar allí.
"La única diferencia es que te pagan menos", dijo el suboficial Cristian Carvallo. "Y además no te hacés famoso", agregó el suboficial Rodrigo Ciacca mientras compartían una tarde de sábado tomando mate, una típica infusión argentina.
Otra diferencia es que en gran hermano es que pueden irse apenas lo decidan. En Marambio hay que esperar al Hércules.
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Mary 

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