El novelista británico Julian Barnes reflexiona en su última obra sobre la muerte. Desde una perspectiva agnóstica, la muerte es para Barnes la desaparición de una identidad a la que nos aferramos, pero que realmente no existe. El miedo a la muerte es en sí, por tanto, un sinsentido, un miedo a la Nada. El autor envidia, sin embargo, a los creyentes porque, mientras para ellos la muerte será una puerta de entrada, para el resto será sólo una puerta de salida. Obsesionado por el paso del tiempo y el fin de todas las cosas, Barnes encuentra finalmente en la ciencia el sentido de que todo lo existente haya de terminar algún día. Por Yaiza Martínez de Tendencias Científicas.
No creo en Dios, pero lo echo de menos". Con esta frase comienza el último libro del novelista británico Julian Barnes, autor de obras como Amor, etc. o Arthur & George.
En él, el escritor, que hoy por hoy se considera agnóstico pero que antes fue ateo, decidió afrontar su miedo a la muerte preguntándose, ¿cómo puede un agnóstico temer a la muerte si no cree que exista una vida después de ésta? ¿Cómo se puede tener miedo a Nada?
Según publica The New York Times, a partir de estas preguntas Barnes ha elaborado una elegante memoria de su vida y una meditación sobre Dios y la tanatofobia, que no dejan indiferentes.
Bajo el título "Nothing to be frightened of" (Nada que temer), la obra es un recorrido por la vida familiar, un intercambio de ideas con su hermano (el filósofo Jonathan Barnes, una reflexión sobre la mortalidad y el miedo a la muerte, una celebración del arte, una disertación sobre Dios, y un homenaje a otro escritor, el francés Jules Renard.
Desasosiego y tanatofobia
Barnes, que padece tanatofobia (miedo a la muerte persistente, anormal e injustificado), piensa diariamente en su muerte o se imagina situaciones en las que moriría, como atrapado entre las fauces de un cocodrilo o en un barco que se hunde.
La muerte le genera un gran desasosiego: teme la disminución de la energía, que la fuente se seque, que se desvanezca la luz. "Miro alrededor, a mis amistades, y puedo ver que la mayoría de éstas ya no son amistades sino, más bien, el recuerdo de la amistad que tuvimos".
Barnes, que vivió la decadencia de sus padres y su muerte, escribe además "a pesar de que escapamos de los padres en la vida, ellos parecen reclamarnos en la muerte".
Pero, para el escritor, la fe religiosa no es una opción para todo
este desasosiego, y apunta que "no tengo fe que perder… Nunca
fui bautizado ni acudí a clases de catecismo los domingos. Nunca he
estado en misa… y entro constantemente en las iglesias sólo por
razones arquitectónicas".
Religión moderna
Para Barnes, la religión cristiana ha perdurado únicamente porque es "una bella mentira… una tragedia con un final feliz". Pero las alternativas modernas a la fe cristiana tampoco le confortan.
El autor habla, por ejemplo, de las terapias como formas contemporáneas de religión. De ellas dice: "el cielo secular moderno de la auto-realización: del desarrollo de la personalidad, de las relaciones que nos ayuden a definirnos, de un trabajo con cierto estatus… la acumulación de aventuras sexuales, de visitas al gimnasio, de consumo de cultura. Todo esto nos acerca a la felicidad, ¿no es cierto? Éste es el mito que hemos elegido creer".
Barnes sólo encuentra consuelo en la ciencia, que dice: todos estamos muriendo. Incluso el sol. El homo sapiens está evolucionando hacia nuevas especies a las que no les importará quienes fuimos nosotros, nuestro arte y nuestra literatura. Cualquier saber caerá en el completo olvido. Cada autor llegará a convertirse en un autor no-leído.
En definitiva, dice Barnes, las personas pueden temer su propia muerte pero, en realidad, ¿qué somos? Simplemente un conjunto de neuronas. El cerebro no es más que carne y el alma, simplemente, "un relato que el cerebro se cuenta a sí mismo".
Entrar y salir
En cuanto a la individualidad, ésta no es más que una ilusión. Los científicos ni siquiera han podido encontrar evidencias de la existencia del "yo", señala Barnes, que es algo que nos hemos contado a nosotros mismos. No producimos pensamientos, sino que los pensamientos nos producen a nosotros. El "yo" al que tanto amamos sólo existe en la gramática.
Barnes afirma, por otro lado, que no exite separación alguna entre "nosotros" y el universo. Somos sólo materia, unidades de "obediencia genética". La sabiduría, según él, consistiría en asumir esto, y en "no pretender nada más, en descartar el artificio…" De la misma forma que los artistas, cuando llegan a la madurez, se quedan con la simplicidad.
Con estas reflexiones acerca de la mortalidad humana y de la manera de afrontarla se adentra el autor en la edad madura, conversando con sus lectores sobre el miedo más universal, según el Washington Post.
"La muerte es para mí el único aspecto espantoso que define la vida. A menos que uno no esté completamente consciente de ella no se puede llegar a comprender en qué consiste la vida, a menos que se sepa y se sienta que los días de vino y rosa son limitados, que el vino se agriará y las rosas se marchitarán en su apestosa agua antes de que todo sea abandonado para siempre, no habrá contexto para que estos placeres y curiosidades nos acompañen en el camino a la tumba".
Enfrentarse a la realidad de la muerte es tan impactante, que Barnes asegura envidiar a las personas que lo hacen con fe. Ciertamente, aquéllos que disfrutan del regalo de la fe religiosa cuentan con una ventaja frente a los que no la tienen. El creyente moribundo atravesará, para él, una puerta de entrada, mientras que el resto de los humanos verán en la muerte sólo una puerta de salida.
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no es miedo a NADA, si no a perder lo que tienes para siempre.
Este tema ha sido comun en ciertas discusiones y estoy de acuerdo. El miedo a la muerte es el miedo ha que no exista NADA despues de ella. Particularmente yo si creo que exista algo despues de la misma, y si no existiese y desaparecieramos como materia organica que somos sin alma, no nos vamos a enterar. Asi que non ti preocupare.
Mi querido Julian!!
ante tu despiste , en primer lugra "los creyentes" no son mas que una pqueña esfera de turealidad...
existen los que"SABEN Y VEN!!!!..
MI QUERIDO JULIAN ---
TU NOVELA ES SIMPLEMENTE LO QUE TÚ ENTIENDES COMO LA MUERTE , QUE NO TIENES NI IDEA!!-
-desde Simplonia siempre dispuesto por alludar a las razas en extincion-
Simplonio, me llamó la atención tu frase de "los que SABEN Y VEN"
¿Podrías ahondar en el asunto? ¿Entonces, qué es la muerte? La verdad, me intrigaste mucho.
Estimada Yessika,no sé hasta donde pueda llegar el alcance de tu pregunta .
Pero daré una breve expl.
Debes saber que cuand se habla de la muerte ,se esta hablando del factor H ,taboo, que intencionadamente se ha ocultado durante los ulimos años.
En el planeta Tierra estan existencialmente habitando en estop momentos 3 grupos fundamentales de "raza".
Esto explicandolo sencillamente seria de esta forma¨*
1.- grupo humano.- que se subdivide en varias razas en estos momentos.
2.- grupo de los que NO PUEDEN VER ,salvo su propio intelecto. que estos estan mezclados al mismo tiempo en todas las razas.
3.- grupo extelar.Dichos grupos estan tambien mezclados por todo el planeta, Son ellos los que son CAPACES DE VER . Y TRASMITIR A LOS HUMANOS la realidad de la muerte.