Los dermatólogos alertan sobre los riesgos de decorar el cuerpo con tatuajes o piercing porque "no están exentos de peligro" y pueden provocar infecciones y enfermedades, al contrario de lo que "muchos piensan".
l presidente de la Academia Española de Dermatología, Julián
Conejo-Mir, asegura que los tatuajes y los piercing son un capítulo
"muy importante" de las agresiones en la
piel por el deseo de la persona de mejorar o cambiar su
físico.
Un piercing, sostiene este catedrático de Dermatología de Sevilla,
puede producir queloides (lesiones de la piel
formadas por crecimientos exagerados del tejido cicatricial en el
sitio de una lesión cutánea), infecciones y deformaciones de por
vida.
También advierte de que "un tatuaje mal hecho puede producir
dermatitis de contacto o el deseo de la persona de querer
quitárselo con el tiempo y no poder porque no es tan fácil
con láser", que es la técnica utilizada para ello.
Una tinta china específica para tatuajes, descubierta recientemente
en Estados Unidos, puede ser "el futuro"
para borrar fácilmente un tatuaje permanente expuesto a un láser,
ya que "no es indeleble y permite destruir el tatuaje
con un sólo disparo de láser", explica
Conejo-Mir.
En España, esta tinta y el láser para aplicarla ha sido presentada
por primera vez en el XXI Congreso Nacional de Dermatología,
celebrado en Logroño recientemente y que ha tratado estos
asuntos.
A pesar de los avances de la técnica, los dermatólogos apelan a la
"prudencia" y consideran que "quien
se ponga un tatuaje, sobre todo muy extenso y con colores muy
diferentes, que ahí está el problema, debe saber que no es fácil de
quitar y que lo va a tener de por vida", detalla este
especialista.
No están contentas con su físico
"Hoy por hoy -añade- un tatuaje es muy costoso, va a
necesitar muchas sesiones de láser (para quitarlo) y es
inalcanzable en la práctica porque es muy difícil de quitar en
muchas ocasiones". Un asunto relacionado con el tatuaje y el
piercing que preocupa a los dermatólogos, explica Conejo-Mir, es la
dismorfofobia,
una patología que "vemos mucho en nuestra consulta
diaria" y de la que el cantante Michael Jackson era "un
fiel exponente".
Son personas, asegura, que "no están contentas con su físico,
se operan muchas veces, quizá sin hacer falta; se
rellenan, se hacen tatuajes y otras agresiones pensando que su
cuerpo va a mejorar el aspecto".
"Lo más terrible que les ocurre -precisa- es que no lo
mejoran, sino que a veces lo empeoran, e, incluso, se convierte en
una dismorfofobia". "Aparte de la pose que tenía el
cantante de cubrirse siempre -concluye Conejo-Mir-, indudablemente,
tenía muchas alteraciones en la piel, que sí son consecutivas de su
deseo de cambiar su fisonomía".
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Que pila tatuajes :S
Muy interesante ! Gracias por compartirlo.
eso solo se kita con un laser especilpero vale mucha pasta.... la unica manera de kitartelo