Dormir en un bosque encantado, rodeado del embrujo marroquí o del duende flamenco es posible ahora en la ciudad de Valencia, donde acaba de abrir un hostal en el que cada una de sus 28 habitaciones está tematizada.
Rooms Deluxe Hostels" es un proyecto en el que se quiere mezclar lo mejor de un hotel de tres o cuatro estrellas, con lo mejor de los albergues de juventud, con una zona común con cocina, biblioteca o sala de juegos, "donde poder convivir con el resto de huéspedes", según explicó Daniel Arnal, uno de los responsables de la iniciativa.
Este hostal tiene 28 habitaciones dobles y triples, "muy bonitas todas ellas", que han sido decoradas por 28 artistas diferentes pertenecientes a diversos ámbitos, como la pintura, la fotografía, la escultura o la decoración de interiores, entre otros, y a los que "se les ha dado la oportunidad de que se expresen" libremente. "Les hemos pintado las habitaciones de blanco", les "hemos dado la llave" y "ellos han hecho lo que han querido", comentó al respecto Arnal, quien destacó lo "imaginativo" del resultado.
Así, los artistas-- todos ellos residentes en Valencia, aunque de diferentes nacionalidades--, han plasmado su ego, sus sueños o sus aficiones en las diferentes estancias. Hay quien quiere transportar al visitante al embrujo marroquí con una habitación "muy bonita", con una cama con mosquitera y "un dosel precioso" y en la que no falta la tetera y bonitos vasos de té, incienso o una pipa de agua.
Otros artistas, por su parte, reproducen un tablao flamenco en su habitación y han colocado fotografías de "bailaoras", flecos en la ventana o cajones flamencos a modo de mesitas de noche. Otros, por su parte, se decantan por transportar al huésped a un bosque encantado, con troncos que hacen de mesitas, ramas que son percheros o una gran enredadera en el techo.
Para Arnal, la habitación que reproduce una piscina "es un auténtico lujo", ya que en ella "tienes la sensación de estar en el fondo", del agua, "con toda la decoración en el techo". Así, en esta estancia no faltan las toallas a modo de cortinas, los flotadores o las sillitas playeras.
Otra de las habitaciones se asemeja al interior de una caja de música y en ella puede escucharse, incluso, la típica musiquita de estos mecanismos. En la estancia, la imagen de Mozart está presente, así como las notas musicales. El aparato de aire acondicionado está decorado cual piano y los pentagramas pintados en las paredes prosiguen en el edredón de la cama.
Hay cuartos que evocan el Berlín de los años 40, otros el mundo del surf en los que "puedes sentirte dentro de una ola" y otro el "retrofuturo", en el que los rojos y platas combinados con tubos y bombillas harán las delicias "de los seguidores de Austin Powers o Star Trek". En definitiva, "son 28 habitaciones para pasar 28 días, cada una tiene su punto", señaló Arnal.
Este tipo de habitaciones artísticas, que van dirigidas principalmente a un mercado joven, están teniendo "muy buena aceptación" y hay mucha gente que "está haciendo reservas para amigos, en formato regalo" para ocasiones especiales. Hay quienes reservan una habitación determinada, estancias muy demandadas y otras que, "quizás porque son demasiado modernas", tienen menos aceptación, comentó Arnal.
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